Testimonios para la Iglesia, Tomo 8

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El propósito del establecimiento del sanatorio

Ha sido el propósito de Dios que en el sanatorio tanto misioneros, como maestros y médicos, conocieran el mensaje del tercer ángel, que es de lo más abarcante. Los ángeles del Señor debieron haber sido su sostén en la obra que se haría para que el Sanatorio de Battle Creek fuera conocido como una institución que está bajo el cuidado especial de Dios. El sentir misionero y la simpatía que prevalecían en esta institución eran el resultado de la obra de agentes celestiales. Dios ha dicho: “Fue de mi agrado operar señales y milagros. Con mi poder actué para glorificar mi nombre”. Muchos salieron del sanatorio con nuevos corazones. El cambio ha sido decidido. Al regresar ellos a sus hogares, han sido luces para el mundo. Se ha escuchado su voz diciendo: “Venid, todos los que teméis a Dios, y os haré conocer la obra que ha hecho en mi alma. He contemplado su grandeza; he probado su bondad”. 8TPI 193.3