La Historia de la Redención

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Capítulo 15—Se manifiesta el poder de Dios

Este capítulo está basado en Éxodo 5:1-12:28.

Los hijos de Israel pasaron muchos años sirviendo a los egipcios. Sólo unas pocas familias descendieron a Egipto; pero allí se convirtieron en una enorme multitud. Al estar rodeados por la idolatría, muchos perdieron el conocimiento del Dios verdadero y se olvidaron de su ley. Y se unieron a los egipcios en su culto del sol, la luna y las estrellas, y de animales e imágenes, obra de manos de hombres. HR 115.1

Todo lo que rodeaba a los hijos de Israel había sido calculado para que se olvidaran del Dios viviente. Pero había entre los hebreos algunos que conservaron el conocimiento del verdadero Dios, Creador del cielo y de la tierra. Estos se lamentaban de que sus hijos cada día presenciaran las abominaciones de los idólatras que los rodeaban, y aun participaran de ellas para inclinarse ante las deidades egipcias, hechas de madera y de piedra, y ofrecer sacrificios a esos objetos inanimados. Los fieles se afligían, y en su angustia clamaban al Señor que los rescatara del yugo egipcio, que los sacara de Egipto para que pudieran librarse de la idolatría y de las influencias corruptoras que los rodeaban. HR 115.2

Pero muchos hebreos preferían permanecer en la esclavitud antes que ir a un país nuevo y hacer frente a las dificultades de semejante viaje. Por eso el Señor no los libró mediante el primer despliegue de las señales y maravillas que hizo delante de Faraón. Dirigió más plenamente los acontecimientos para que se desarrollara en su plenitud el carácter tiránico de éste, y para manifestar su gran poder ante los egipcios, como asimismo ante su pueblo, de manera que éste se sintiera ansioso de abandonar Egipto y se decidiera a servir a Dios. HR 115.3

Aunque muchos israelitas se habían contaminado con la idolatría, los fieles permanecían firmes. No habían ocultado su fe; por el contrario, reconocían abiertamente ante los egipcios que servían al único Dios verdadero y viviente. Repetían constantemente las evidencias de la existencia de Dios y su poder a partir de la creación. Los egipcios tuvieron oportunidad de conocer la fe de los hebreos y a su Dios. Habían tratado de aplastar a los fieles adoradores del Dios verdadero, y se sentían frustrados porque no lo habían conseguido ni mediante amenazas, ni con promesas de recompensas, ni por medio de un tratamiento cruel. HR 116.1

Los dos últimos reyes que habían ocupado el trono de Egipto habían sido tiranos y habían tratado cruelmente a los hebreos. Los ancianos de Israel intentaron animar la fe desfalleciente de los israelitas recordándoles las promesas hechas a Abrahán y las palabras proféticas de José justamente antes de su fallecimiento, cuando preanunció la liberación de su pueblo de Egipto. Algunos escucharon y creyeron. Otros consideraban su triste condición, y no tenían esperanzas. HR 116.2