Testimonios Selectos Tomo 4

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Recordemos a los pobres

Todo despilfarro debe ser suprimido de nuestra vida; porque el tiempo que tenemos para trabajar es corto. En derredor nuestro, vemos necesidades y sufrimientos. Hay familias que necesitan alimentos; pequeñuelos que lloran por pan. Las casas de los pobres carecen de los debidos muebles y ropa de cama. Muchos de ellos viven en tugurios, casi completamente privados de las cosas necesarias. El clamor de los pobres llega al cielo. Dios ve; Dios oye. Pero muchos se glorifican a sí mismos. Mientras que sus semejantes sufren pobreza y hambre, gastan mucho en sus mesas, y comen mucho más de lo necesario. ¡Qué cuenta tendrán que dar pronto los hombres por el uso egoísta del dinero de Dios! Los que desprecian la provisión que Dios ha hecho para los pobres, encontrarán que no sólo robaron a sus semejantes, sino que al robarles, robaron a Dios, y despilfarraron sus bienes. 4TS 390.1