Mensajes para los Jóvenes

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El cambio en las maneras habituales de pensar

Nadie imagine que sin un ferviente esfuerzo de su parte podrá obtener la seguridad del amor de Dios. Cuando se ha permitido por mucho tiempo que la mente se espacie en cosas terrenales, es difícil cambiar las maneras habituales de pensar. Con demasiada frecuencia lo que el ojo ve y el oído oye atrae la atención y absorbe el interés. MJ 78.4

Pero si queremos entrar en la ciudad de Dios y contemplar a Jesús en su gloria, debemos acostumbrarnos a contemplarlo aquí con el ojo de la fe. Las palabras y el carácter de Cristo deberían ser con frecuencia el tema de nuestros pensamientos y nuestra conversación, y se debería dedicar diariamente algún tiempo a la meditación, acompañada de oración, de estos temas sagrados. MJ 79.1