Elena G. de White en Europa

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Los últimos meses en Suiza

“Instantáneas” tomadas de su diario

A fines de 1886, como ya se observó, la Sra. de White comenzó a pensar que debía abreviar su obra en Europa. Pensaba en el éxito que había alcanzado la proclamación del mensaje adventista en el Viejo Mundo. Sus meditaciones no eran las de una turista que había ido a Europa para contemplar las maravillosas y soberbias ciudades antiguas, o el magnífico paisaje. Le impresionaba más ver la obra de Dios en la vida de los seres humanos que en las maravillosas obras de su creación. Y también le preocupaba la tarea inconclusa de la iglesia. EGWE 304.1

“Hace ya 15 meses que estoy en Europa. Visité y trabajé en Suiza, Italia, Inglaterra, Dinamarca, Suecia, Noruega y Francia. En todos estos lugares el estandarte de la verdad—los mandamientos de Dios y la fe de Jesús—sigue desplegado, y sin embargo, los habitantes de muchas ciudades, grandes y pequeñas, no han recibido aún la proclamación del mensaje”.—Manuscrito 76, 1886. EGWE 304.2

Había llegado el invierno. En Europa Central y en el norte de los Alpes, el invierno suele ser muy crudo, y el rigor del clima impone restricciones en los viajes. Durante los meses más fríos de fines de 1886 y principios de 1887, Elena G. de White debió limitar su obra mayormente a Basilea. EGWE 304.3

Una breve revisión de los acontecimientos más importantes acaecidos en esos últimos meses en la zona de habla alemana de Suiza, antes de su regreso a Norteamérica, nos da las siguientes instantáneas de sus actividades: EGWE 305.1

Sábado 1 de enero de 1887: Como siempre, Elena G. de White siente el desafío presentado por las perspectivas de un nuevo año cargado de oportunidades renovadas, de privilegios y responsabilidades. Para ella era un nuevo recomenzar. EGWE 305.2

En su diario hizo la siguiente alusión a una pequeña reunión celebrada en Basilea: EGWE 305.3

“Hablé sin intérpretes ante 25 personas que entendían inglés, acerca de nuestros deberes y obligaciones para con Dios, y de cómo comenzar correctamente el año. Tuvimos luego una reunión de testimonios. Se presentaron muchos testimonios y se hicieron muchas confesiones mezcladas con lágrimas. Fue una reunión provechosa”.—Manuscrito 29, 1887. EGWE 305.4