La Educación Cristiana

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Capítulo 9—Lo falso y lo verdadero en la educación

La inteligencia maestra en la confederación del mal trabaja siempre por tener ocultas las palabras de Dios, y poner en lugar de ellas las opiniones de los hombres. Se propone que no oigamos la voz de Dios que nos dice: “Este es el camino, andad por él”. Isaías 30:21. Valiéndose de sistemas de educación pervertidos hace cuanto le es posible por oscurecer la luz del cielo. ECR 71.1

La especulación filosófica y la investigación científica que no reconocen a Dios están haciendo escépticos por miles. En las escuelas de hoy día las conclusiones a que han llegado hombres instruidos, como resultado de sus investigaciones científicas, se enseñan con empeño y se explican detenidamente; de lo que resulta evidente que si estos hombres instruidos tienen razón, la Biblia no la tiene. El escepticismo tiene atractivos para la humana inteligencia. La juventud ve en él una independencia que cautiva la imaginación, y es víctima del engaño. Satanás triunfa. Nutre toda semilla de duda sembrada en corazones jóvenes. La hace crecer y llevar fruto, y pronto se recoge abundante cosecha de incredulidad. ECR 71.2

Precisamente por ser el corazón humano tan propenso al mal es tan peligroso arrojar semillas de escepticismo en inteligencias jóvenes. Todo lo que debilita la fe en Dios arrebata al alma el poder de resistir a la tentación. La despoja de toda verdadera salvaguardia contra el pecado. Necesitamos escuelas en que se enseñe a la juventud que la grandeza consiste en honrar a Dios manifestando su carácter en la vida diaria. Por medio de su Palabra y sus obras necesitamos aprender de Dios para que nuestras vidas realicen los designios divinos. ECR 71.3