La Educación Cristiana

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El mejoramiento propio de los obreros

Si el obrero se ha consagrado plenamente a Dios y es diligente en la oración para obtener fuerza y sabiduría celestiales, la gracia de Cristo le enseñará, él vencerá sus defectos y llegará a ser cada vez más inteligente en las cosas de Dios. Pero nadie debe basarse en esto para ser indolente, malgastar el tiempo y las oportunidades, y descuidar la preparación que es esencial para llegar a ser eficiente. Al Señor no le agradan los que, teniendo ocasión de adquirir conocimientos, dejan de aprovechar las oportunidades que tienen. ECR 472.1

Sobre todos los otros habitantes de la tierra, el hombre cuya mente ha sido educada por la Palabra de Dios sentirá que debe dedicarse con mayor diligencia a la lectura de la Biblia, y a un estudio concienzudo de las ciencias; porque su esperanza y su vocación son mayores que las de cualquier otro. Cuanto más íntimamente esté relacionado un hombre con la Fuente de todo conocimiento y sabiduría, tanto más podrá ser ayudado intelectual y espiritualmente. El conocimiento de Dios es la educación esencial, y todo verdadero obrero estudiará constantemente para obtener este conocimiento.—Consejos para los Maestros Padres y Alumnos, 495, 496. ECR 472.2