La Educación Cristiana

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Libres de deudas

A fin de que nuestros colegios cumplan noblemente el propósito para el cual fueron establecidos, debieran estar libres de deudas. No se los debiera dejar llevar la carga de pagar intereses. Al establecer colegios destinados a preparar obreros, especialmente en campos nuevos donde los hermanos son pocos y sus recursos limitados, en vez de retardar la obra, sería mejor suscribir préstamos entre los partidarios de la empresa; pero siempre que sea posible hacerlo, nuestras instituciones deben dedicarse libres de deudas. ECR 442.1

El Señor tiene en las manos de sus dispensadores medios para su obra, y mientras nuestros colegios mantengan deudas contraídas en su establecimiento, en la construcción de los edificios y en la provisión de las facilidades necesarias, es nuestro deber presentar el caso a nuestros hermanos y pedirles que reduzcan dichas deudas. Nuestros ministros debieran sentir una responsabilidad por esta obra. Debieran estimular a todos a trabajar armoniosamente y a ayudar en proporción con su capacidad. Si esta tarea hubiese sido emprendida con fidelidad y diligencia en lo pasado, las deudas que pesan sobre nuestros colegios más antiguos podrían haberse cancelado hace mucho. ECR 442.2