Joyas de los Testimonios 2

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La importancia del sábado*

Los que ocupan puestos de responsabilidad deben ejercer cuidado para que sus palabras y ejemplo sean tales que induzcan al pueblo a tener ideas y prácticas correctas. Deben estar seguros de que en nada empequeñecen los requerimientos de Dios. Debido a que el cuarto mandamiento se desprecia en forma tan general, debemos ser tanto más sinceros y decididos al procurar honrar este precepto de la santa ley de Dios. El mensaje del tercer ángel es el que hemos de presentar al mundo. En él Dios tiene una prueba para nosotros, y si estamos a la altura de la norma, debemos ser un pueblo peculiar. 2JT 180.1

Quienquiera que obedezca al cuarto mandamiento hallará que se traza una línea de separación entre él y el mundo. El sábado no es un requerimiento humano, sino una prueba de Dios. Es lo que distinguirá a quienes sirven a Dios de los que no le sirven; y acerca de este punto se producirá el último gran conflicto de la controversia entre la verdad y el error. 2JT 180.2

Entre la generalidad de nuestro pueblo en estos reinos, el sábado no ha ocupado la posición exaltada en que Dios lo puso. El mundo es el instrumento que zarandea la iglesia, y prueba el carácter genuino de sus miembros. El mundo ofrece incentivos que, cuando el creyente los acepta, lo colocan donde su vida no está más en armonía con su profesión de fe. 2JT 180.3