Testimonios para la Iglesia, Tomo 1

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Filosofías vanas y engañosas

Se me ha mostrado que debemos cuidarnos por todos lados y resistir con perseverancia las insinuaciones y artificios de Satanás. El se ha transformado en un ángel de luz y está engañando a miles y llevándolos cautivos. Saca una tremenda ventaja de la ciencia de la mente humana. En esto, lo mismo que una serpiente, se introduce arrastrándose imperceptiblemente para corromper la obra de Dios. Los milagros y las obras de Cristo procura hacerlos aparecer como el resultado de la habilidad y el poder humanos. Si efectuara un ataque atrevido y directo contra el cristianismo, haría que los cristianos se arrojaran a los pies de su Redentor con aflicción y agonía, y su poderoso Libertador haría huir al atrevido adversario. Por lo tanto se transforma en un ángel de luz y trabaja en la mente para apartarla engañosamente del único camino seguro y recto. Las ciencias de la frenología, la psicología y el mesmerismo son el canal por el que llega más directamente a esta generación y obra con aquel poder que ha de caracterizar sus esfuerzos cerca del final del tiempo de prueba. 1TI 261.1

Leed 2 Tesalonicenses 2:8-12: “Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por eso Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia”. 1TI 262.1

Satanás se ha introducido inadvertidamente mediante estas ciencias y ha envenenado las mentes de miles de personas, conduciéndolas a la infidelidad. Le complace mucho que el conocimiento de estas ciencias se extienda. Se trata de un plan que él mismo ha establecido para obtener acceso a las mentes e influir en ellas como le plazca. Mientras se cree que una mente afecta en forma tan admirable a otra mente, Satanás está preparado, se insinúa y trabaja en todas partes. Y mientras los que se dedican a estas ciencias las alaban decididamente debido a las grandes y buenas obras que afirman haber llevado a cabo mediante ellas, en realidad están halagando y glorificando a Satanás mismo, quien se introduce y trabaja con todo poder, señales y maravillas mentirosas y con todo engaño de injusticia. El ángel dijo: “Notad su influencia. El conflicto entre Cristo y Satanás no ha concluido todavía”. Esta entrada de Satanás mediante las ciencias ha sido bien planeada por su majestad satánica, y en las mentes de miles de personas terminará por destruir la verdadera fe en que Cristo es el Mesías, el Hijo de Dios. 1TI 262.2

Mi atención fue dirigida al poder que Dios manifestó a través de Moisés cuando lo envió a entrevistarse con Faraón. Satanás comprendió lo que debía hacer y estaba preparado. Sabía perfectamente que Moisés había sido elegido por Dios para romper el yugo de la cautividad que afligía a los hijos de Israel, y que en su obra simbolizaba la primera venida de Cristo para romper el poder de Satanás sobre la familia humana y libertar a los que habían sido hechos cautivos de su poder. Satanás sabía que cuando Cristo apareciera realizaría obras y milagros admirables para que el mundo supiera que el Padre lo había enviado. Tembló al pensar en el poder de Jesús. Consultó con sus ángeles la forma de llevar a cabo una obra que cumpliera un doble propósito: (1) destruir la influencia de la obra que Dios realizaría mediante su siervo Moisés, para lo cual obraría mediante sus agentes satánicos, y en esa forma representaría falsamente la verdadera obra de Dios; (2) ejercer influencia mediante su obra por medio de los magos que existirían en todas las épocas para destruir en las mentes de muchos la verdadera fe en los poderosos milagros y obra que Cristo llevaría a cabo cuando viniera a este mundo. Satanás sabía que su reino sufriría, porque el poder que ejercería sobre la humanidad estaría sujeto a Cristo. No era la influencia humana o el poder que Moisés poseía lo que produjo los milagros realizados ante Faraón. Era el poder de Dios. Esas señales y maravillas fueron realizadas mediante Moisés para convencer a Faraón de que el gran “Yo Soy” lo había enviado para ordenarle a Faraón a que dejara en libertad a Israel a fin de que éste sirviera a Dios. 1TI 262.3

Faraón llamó a los hechiceros para que obraran con sus encantamientos. También ellos realizaron señales y maravillas, porque Satanás vino en su ayuda para trabajar por medio de ellos. Sin embargo aun en esto la obra de Dios resultó superior al poder de Satanás, porque los hechiceros no pudieron llevar a cabo todos los milagros que Dios había realizado mediante Moisés. Pudieron duplicar solamente algunos de ellos. Las varas de los hechiceros se convirtieron en serpientes,* pero la vara de Aarón se comió a todas las demás. Después que los hechiceros procuraron producir piojos pero fracasaron, fueron compelidos por el poder de Dios a reconocer lo siguiente: “Dedo de Dios es éste”. Éxodo 8:19. Satanás obró mediante los hechiceros en una forma calculada para endurecer el corazón del tirano Faraón contra las milagrosas manifestaciones del poder de Dios. Satanás pensó hacer vacilar la fe de Moisés y Aarón en el origen divino de su misión, después de lo cual sus propios instrumentos, los hechiceros, fracasaron en sus esfuerzos por reproducir el milagro de los piojos, y de ahí en adelante fueron incapaces de imitar a Moisés y Aarón. Dios no quiso que Satanás continuara interfiriendo, y los hechiceros fueron incapaces de librarse de las plagas. “Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa del sarpullido, porque hubo sarpullido en los hechiceros y en todos los egipcios”. Éxodo 9:11. 1TI 263.1

El poder controlador de Dios interrumpió aquí el canal mediante el cual Satanás trabajaba, e hizo que aun las personas por las que Satanás había obrado sus maravillas también experimentaran la ira divina. A Faraón se le dio evidencia suficiente para que creyera si así lo deseaba. Moisés obró mediante el poder de Dios. Los hechiceros no obraron utilizando únicamente sus propios conocimientos, sino mediante el poder de su dios, el diablo, quien ingeniosamente llevó a cabo la obra engañosa de representar falsamente la obra de Dios. 1TI 264.1

Al aproximarnos al final del tiempo, la mente humana es más fácilmente afectada por las artimañas de Satanás. El induce a los mortales a explicar las obras y los milagros de Cristo por medio de principios generales. Satanás aun ha tenido la ambición de falsificar la obra de Cristo para afirmar su propio poder y sus pretensiones. En general no hace esto en forma abierta y definida. Lo lleva a cabo arteramente porque sabe que la forma más efectiva de realizar su obra es aproximarse a los pobres seres humanos caídos bajo la forma de un ángel de luz. Satanás se acercó a Cristo en el desierto asumiendo la forma de un apuesto hombre joven —más parecido a un monarca que a un ángel caído—, con palabras de las Escrituras en su boca. Dijo: “Escrito está”. Nuestro Salvador sufriente también le hizo frente con las Escrituras, diciendo: “Escrito está”. Satanás quiso sacar ventaja de la condición debilitada y doliente de Cristo, quien había asumido nuestra naturaleza humana. 1TI 264.2

Léase Mateo 4:8-11: “Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían”. 1TI 264.3

Aquí Satanás le mostró el mundo a Cristo bajo la luz más atrayente y le hizo ver que no necesitaba someterse a tanto sufrimiento para obtener los reinos del mundo; Satanás le entregaría todo eso si Cristo tan sólo lo adoraba. El descontento de Satanás comenzó primero en el cielo porque no pudo ocupar el primer lugar de mando: igual con Dios, y exaltado por encima de Cristo. Se rebeló y perdió su privilegio y como resultado, fue arrojado del cielo con los ángeles que simpatizaban con él. En el desierto esperó sacar ventaja de la condición débil y doliente de Cristo, y obtener de él el homenaje que no había podido lograr en el cielo. Pero Jesús, aun en su extremo estado de agotamiento, ni por un momento cedió a la tentación de Satanás, sino que le demostró su superioridad y ejerció su autoridad ordenándole: “Vete, Satanás”. Satanás quedó desconcertado. A continuación se puso a estudiar la forma como podía cumplir su propósito y recibir honor de la humanidad, el que le había sido rehusado en el cielo y en la tierra por Jesús. Si hubiera podido tener éxito en tentar a Cristo, entonces el plan de salvación habría fracasado, y él habría logrado acarrear sobre la humanidad miseria sin esperanza. Pero lo que Satanás no pudo lograr al aproximarse a Cristo con sus tentaciones lo ha realizado con los seres humanos. 1TI 264.4

Si Satanás puede anublar y engañar la mente humana a tal punto que los mortales lleguen a pensar que existe en ellos un poder inherente para llevar a cabo grandes y buenas obras, éstos dejan de confiar en Dios para que él haga lo que ellos piensan que tienen el poder de llevar a cabo por sí mismos. No reconocen un poder superior. No le dan a Dios la gloria que merece y que se le debe tributar a su excelsa y excelente Majestad. En esta forma Satanás cumple su propósito, y se complace porque los seres humanos caídos presuntuosamente se exaltan a sí mismos tal como Satanás se exaltó personalmente en el cielo y fue echado fuera. El sabe que si los seres humanos se exaltan a sí mismos se acarrearán su propia ruina, lo mismo que él. 1TI 265.1

Satanás fracasó en su empeño de tentar a Jesús en el desierto. El plan de salvación pudo llevarse a cabo. Se pagó el exaltado precio por la redención de la humanidad. Y ahora Satanás procura destruir el fundamento de la esperanza cristiana y convertir las mentes humanas en canales adulterados para que no se beneficien ni se salven mediante el gran sacrificio que se ofreció. Induce a los seres humanos caídos, “con todo engaño de iniquidad”, a creer que pueden prescindir de una expiación, que no necesitan depender de un Salvador crucificado y resucitado, que los propios méritos del ser humano le conseguirán el favor de Dios. Y luego destruye la confianza de los seres humanos en la Biblia, sabiendo muy bien que cuando tiene éxito en eso y destruye la fe en el detector de engaños que coloca una marca sobre su persona, entonces él está seguro. Afirma en las mentes el engaño de que no existe un diablo personal, y los que creen en esto no llevan a cabo ningún esfuerzo para resistir y luchar contra lo que piensan que no existe. En esta forma los pobres y ciegos mortales adoptan la máxima: “cualquier cosa que sea está bien”. No reconocen ninguna regla para medir su conducta. 1TI 265.2

Satanás induce a muchos a creer que orar a Dios es inútil y únicamente un acto formal. Sabe muy bien cuán útiles son la meditación y la oración para mantener a los seguidores de Cristo despiertos para resistir su astucia y engaño. Mediante sus artimañas desea apartar la mente de este importante ejercicio espiritual, para que el alma no busque ayuda apoyándose en el Dios poderoso ni obtenga fortaleza de él para resistir los ataques del enemigo. Se me llamó la atención a las oraciones fervientes y eficaces del pueblo de Dios en la antigüedad. “Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente” Santiago 5:17. Daniel oraba a Dios tres veces por día. El sonido de la oración ferviente pone furioso a Satanás porque sabe que experimentará pérdida. Daniel fue preferido sobre los presidentes y los príncipes porque había en él un espíritu de excelencia. Los ángeles caídos temían que su influencia debilitara su control sobre los dirigentes del reino, porque Daniel ocupaba una elevada posición de mando. La hueste acusadora de ángeles malignos estimuló a los presidentes y príncipes para que sintieran envidia y celos, de modo que observaron estrechamente a Daniel para encontrar alguna ocasión contra él que pudieran denunciar al rey; pero fracasaron. Entonces estos agentes de Satanás procuraron convertir su fidelidad a Dios en la causa de su destrucción. Los ángeles malignos trazaron un plan para ellos y esos agentes lo pusieron en práctica sin tardanza. 1TI 266.1

El rey ignoraba la sutil perversidad que se había puesto por obra contra Daniel. El profeta, conociendo plenamente el decreto del rey, siguió postrándose delante de Dios “abiertas las ventanas de su cámara”. Consideraba la súplica a Dios de tan grande importancia que prefería sacrificar su vida antes que abandonarla. Debido a su insistencia en orar a Dios fue arrojado al foso de los leones. Los ángeles malignos habían cumplido su propósito. Pero Daniel continuó orando aun en el foso de los leones. ¿Sería destruido? ¿Lo olvidaría Dios allí? Oh, no; Jesús, el poderoso Comandante de las huestes celestiales, envió a su ángel para cerrar las bocas de los hambrientos leones a fin de que no dañaran al suplicante hombre de Dios; y como resultado, todo se mantuvo en paz en ese terrible foso. El rey fue testigo de la forma como había sido preservada su vida y lo sacó de allí con honores. Satanás y sus ángeles fueron derrotados y se llenaron de ira. Los agentes que había empleado fueron condenados a perecer en la misma terrible manera que habían tramado para destruir a Daniel. 1TI 266.2

La oración de fe es la gran fortaleza del cristiano y ciertamente prevalecerá contra Satanás. Por eso él insinúa que no necesitamos orar. El detesta el nombre de Jesús, nuestro Abogado; y cuando acudimos sinceramente a él en busca de ayuda, la hueste satánica se alarma. Cuando descuidamos la oración actuamos de acuerdo con su propósito, porque entonces sus maravillas mentirosas se reciben con más facilidad. Lo que no logró cumplir con la tentación de Cristo, lo realiza estableciendo sus tentaciones engañosas delante de los seres humanos. Algunas veces se presenta bajo la forma de una persona joven muy atractiva, o de un hermoso espectro. Realiza curaciones y es adorado por los mortales engañados como el benefactor de nuestra humanidad. La frenología y el mesmerismo son exaltados notablemente. Son buenos en su lugar, pero son utilizados por Satanás como sus más poderosos agentes para engañar y destruir a las almas. Sus artificios y estratagemas son recibidos como si procedieran del cielo, y la fe en el detector de engaños, la Biblia, es destruida en las mentes de miles de personas. En esta forma Satanás recibe la adoración que conviene a su satánica majestad. Miles mantienen trato con este dios demoníaco y reciben instrucciones de él, y obran de acuerdo con sus enseñanzas. El mundo que supuestamente recibe tanto beneficio de la frenología y del magnetismo animal, nunca estuvo más corrompido. Satanás utiliza estas mismas ciencias para destruir la virtud y colocar el fundamento del espiritismo. 1TI 267.1

Se me indicó que el pasaje de Colosenses 2:8 se aplicaba especialmente al espiritismo moderno: “Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo”. Me fue mostrado que miles de personas, afectadas por la filosofía de la frenología y el magnetismo animal, han sido impulsadas a la incredulidad. Si la mente se encamina en esa dirección, es casi seguro que perderá su equilibrio y quedará dominada por un demonio. “Vanas sutilezas” llenan la mente de los pobres mortales. Se creen poseedores de un poder capaz de realizar grandes obras, y no sienten la necesidad de un poder superior. Sus principios y su fe son “conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo”. Jesús no les ha enseñado esta filosofía. Nada de esta índole puede hallarse en sus enseñanzas. El no dirigió la mente de los pobres mortales a sí mismos, como si poseyeran algún poder. Siempre la dirigía hacia Dios, el Creador del Universo, como fuente de su fortaleza y sabiduría. En el (versículo 18) se da una amonestación especial: “Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal”. 1TI 267.2

Los que enseñan el espiritismo se presentan en forma agradable y seductora para engañaros, y si escucháis sus fábulas quedaréis entrampados por el enemigo de la justicia, y perderéis ciertamente vuestra recompensa. Una vez que os haya vencido la influencia fascinadora del gran engañador, estaréis envenenados y su influencia mortífera adulterará y destruirá vuestra fe en que Cristo es el Hijo de Dios, y dejaréis de confiar en los méritos de su sangre. Los que son seducidos por esta filosofía se ven privados de su recompensa por los engaños de Satanás. Confían en sus propios méritos, ejercen una humildad voluntaria, y aún están dispuestos a hacer sacrificios y degradarse, entregando su intelecto a una creencia sumamente insensata, y aceptando las ideas más absurdas por intermedio de seres que para ellos son sus amigos difuntos. Satanás ha enceguecido de tal manera sus ojos y pervertido su juicio, que no perciben el mal y siguen las instrucciones de los supuestos amigos difuntos, que aseveran ser ahora ángeles de una esfera superior. 1TI 268.1

Satanás ha escogido un engaño eficaz y fascinador, bien calculado para ganar la simpatía de aquellos que han depositado a sus seres amados en la tumba. Los malos ángeles asumen la forma de estos amados, y relatan incidentes relacionados con su vida y ejecutan acciones que sus amigos realizaban mientras vivían. De esta manera engañan a los parientes de los muertos y los inducen a creer que sus deudos difuntos son ángeles que se ciernen sobre ellos y se comunican con ellos. Se les tributa cierta adoración idólatra, y lo que ellos digan tiene sobre esos parientes mayor influencia que la Palabra de Dios. Estos malos ángeles, que aseveran ser deudos muertos rechazarán la Palabra de Dios como cuentos ociosos, o, si les conviene, elegirán las partes vitales que testifican de Cristo y señalan el camino hacia el cielo, y cambiarán los claros asertos de la Palabra de Dios a fin de hacerlos concordar con su propia naturaleza corrupta y arruinar las almas. Si prestan la debida atención a la Palabra de Dios, todos pueden convencerse de que se trata de un engaño destructor del alma. La Palabra de Dios declara en términos positivos que “los muertos nada saben”. “Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol”. Eclesiastés 9:5-6. 1TI 268.2

Los mortales seducidos están adorando a los malos ángeles, creyendo que son los espíritus de sus deudos difuntos. La Palabra de Dios declara expresamente que los muertos ya no tienen parte en nada de lo que se hace debajo del sol. Los espiritistas dicen que los muertos saben todo lo que se hace debajo del sol; que se comunican con sus amigos de la tierra, que les dan valiosa información y ejecutan prodigios. “No alabarán los muertos a JAH, ni cuantos descienden al silencio; pero nosotros bendeciremos a JAH desde ahora y para siempre. Aleluya”. Salmos 115:17. Satanás transformado en ángel de luz, obra con todo engaño de injusticia. El que pudo arrebatar al Hijo de Dios, cuando fue hecho poco inferior a los ángeles, y colocado sobre el pináculo del templo, y llevado a la cumbre de una montaña altísima para presentarle los reinos del mundo, puede ejercer su poder sobre la familia humana, que en fuerza y sabiduría es muy inferior al Hijo de Dios, aun después que él hubo asumido la naturaleza humana. 1TI 269.1

En esta era de degeneración Satanás domina a los que se apartan de lo recto y se aventuran sobre su terreno. Ejercita su poder sobre los tales en forma alarmante. Me fueron señaladas estas palabras: “Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal”. Colosenses 2:18. Se me ha mostrado que algunos satisfacen su curiosidad y juegan con el diablo. No tienen verdadera fe en el espiritismo y retrocederían horrorizados al pensar en ser un médium. Sin embargo, se aventuran a colocarse en una posición donde Satanás puede ejercer su poder sobre ellos. Los tales no se proponen penetrar hondo en esta obra; pero no saben lo que están haciendo. Se están aventurando en el terreno del diablo, y lo están tentando a que los domine. Este poderoso destructor los considera como su presa legítima, y ejerce su poder sobre ellos contra la voluntad de los mismos. Cuando desean dominarse no pueden. Entregaron su mente a Satanás, y él no renuncia a ella, sino que los mantiene cautivos. Sólo el poder de Dios puede librar al alma entrampada, en respuesta a las fervientes oraciones de sus fieles discípulos. 1TI 269.2

La única seguridad consiste ahora en buscar como a un tesoro escondido la verdad revelada en la Palabra de Dios. Los temas del sábado, la naturaleza del hombre y el testimonio de Jesús, son las grandes e importantes verdades que se han de comprender. Resultarán como un ancla que sostendrá al pueblo de Dios en estos tiempos peligrosos. Pero la masa de la humanidad desprecia las verdades de la Palabra de Dios y prefiere escuchar las fábulas. “Y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira”. 2 Tesalonicenses 2:10-11. 1TI 270.1

Los más licenciosos y corrompidos se sienten altamente halagados por estos espíritus satánicos, que para ellos son los espíritus de sus amigos muertos, y sus mentes carnales se engríen vanamente. Colosenses 2:19: “Y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios”, niegan a Aquel que proporciona fuerza al cuerpo para que todo miembro pueda crecer con el desarrollo de Dios. 1TI 270.2

Vana filosofía. Los miembros del cuerpo son controlados por la cabeza. Los espiritistas hacen a un lado la Cabeza, y creen que todos los miembros del cuerpo deben actuar de por sí, y que leyes fijas los llevarán progresivamente a la perfección sin una cabeza. “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará para que lleve más fruto... Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden” Juan 15:1-2, 4-6. 1TI 270.3

Cristo es la fuente de nuestra fortaleza. El es la vid, nosotros los pámpanos. Debemos recibir nutrición de la Cepa viva. Privados de la fuerza y nutrición de aquella Cepa, somos como miembros del cuerpo sin cabeza, y estamos en la misma posición en la cual Satanás quiere que estemos, para poder dominarnos como le agrade. El obra “con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira”. 2 Tesalonicenses 2:10-11. El espiritismo es una mentira. Se basa en la gran mentira original: “No moriréis”. Miles cortan la Cabeza y el resultado es que los miembros actúan sin Jesús como cabeza, y otro guía al cuerpo. Satanás los domina. 1TI 270.4

Me fue mostrado que Satanás no puede dominar la mente a menos que ésta le sea entregada. Los que se apartan de lo recto están en grave peligro ahora. Se separan de Dios y del cuidado vigilante de sus ángeles, y Satanás, siempre listo para destruir las almas, empieza a presentarles sus engaños. Los tales corren el mayor peligro; y si lo ven y tratan de resistir a las potestades de las tinieblas, no les resultará fácil libertarse de la trampa de Satanás. Se han aventurado en el terreno de Satanás, y él los declara suyos. No vacilará en empeñar todas sus energías y llamar en su ayuda a toda su hueste maligna para arrancar a un solo ser humano de las manos de Cristo. 1TI 271.1

Los que han tentado al diablo a que los tiente, tendrán que hacer esfuerzos desesperados para librarse de su poder. Pero cuando empiecen a trabajar, entonces los ángeles de Dios a quienes han agraviado acudirán en su auxilio. Satanás y sus ángeles no están dispuestos a perder su presa. Contienden y pelean con los santos ángeles, y el conflicto es intenso. Pero si los que han errado continúan orando y con profunda humildad confiesan sus yerros, los ángeles que son poderosos en fortaleza prevalecerán y los arrebatarán del poder de los ángeles malos. 1TI 271.2

Al levantarse el telón y mostrárseme la corrupción de esta época, mi corazón se condolió y mi espíritu casi desmayó dentro de mí. Vi que los habitantes de la tierra estaban llenando la copa de su iniquidad. La ira de Dios está encendida, y no se apagará hasta que los pecadores estén destruidos sobre la tierra. Satanás es el enemigo personal de Cristo. Es el que origina y encabeza toda especie de rebelión en el cielo y en la tierra. Su ira aumenta; nosotros no nos damos cuenta de su poder. 1TI 271.3

Si nuestros ojos fuesen abiertos y pudiéramos discernir la obra que efectúan los ángeles caídos con aquellos que se sienten tranquilos y seguros, no nos sentiríamos tan seguros. Los malos ángeles nos siguen en todo momento. Es lógico que los hombres malos estén dispuestos a obrar como les sugiere Satanás; pero mientras que nuestra mente no está en guardia contra sus agentes invisibles, ellos asumen nuevas posiciones y obran maravillas y milagros ante nuestros ojos. ¿Estamos preparados para resistirles por la Palabra de Dios, la única arma que podemos usar con éxito? 1TI 271.4

Algunos estarán tentados a recibir prodigios como provenientes de Dios. Habrá enfermos que sanarán delante de nosotros. Se realizarán milagros ante nuestra vista. ¿Estamos preparados para la prueba que nos aguarda cuando se manifiesten más plenamente los milagros mentirosos de Satanás? ¿No serán entrampadas y apresadas muchas almas? Al apartarse de los claros preceptos y mandamientos de Dios, y al prestar oído a las fábulas, la mente de muchos se está preparando para aceptar estos prodigios mentirosos. Todos debemos procurar armarnos ahora para la contienda en la cual pronto deberemos empeñarnos. La fe en la Palabra de Dios, estudiada con oración y puesta en práctica, será nuestro escudo contra el poder de Satanás y nos hará vencedores por la sangre de Cristo. 1TI 272.1