Testimonios para la Iglesia, Tomo 7

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Tened buen ánimo

Quiero decir a los que trabajan en el Sur: No se descorazonen por la debilidad que se ve actualmente en la obra. A ustedes les ha tocado luchar contra dificultades que en ocasiones han amenazado vencerlos. Pero la ayuda de Dios los ha capacitado para seguir adelante. Si todos los que militan en nuestras filas supieran cuán difícil resultó en años pasados establecer la obra en algunos lugares que más tarde se han transformado en centros importantes, comprenderían que se necesita valor para hacerle frente a una situación poco atractiva y declarar, levantando las manos al cielo: “No fracasaremos ni nos desalentaremos”. Los que no han tenido que romper terreno en campos nuevos y difíciles no se dan cuenta de las dificultades del trabajo del pionero. Si pudieran comprender la forma divina de obrar no sólo se regocijarían por lo que se ha hecho hasta ahora, sino que también hallarían una causa de regocijo en el futuro de la obra. 7TI 230.1

Hermanos míos, no hay ninguna razón para desalentarse. Se está sembrando la buena semilla. Dios velará sobre ella, haciéndola brotar y producir una cosecha abundante. Recuerden que en sus comienzos muchas de las empresas llevadas a cabo en favor de la salvación de las almas, se han realizado en medio de las mayores dificultades. 7TI 230.2

Se me ha indicado decirles: actúen cautelosamente, haciendo siempre lo que el Señor les ordene. Avancen valerosamente, seguros de que el Señor acompañará a los que le aman y le sirven. El obrará en favor de su pueblo que guarda su pacto. No permitirá que se transformen en una causa de descrédito. El purificará a todos los que se sometan a su voluntad y los transformará en un motivo de alabanza sobre la tierra. En este mundo no hay nada que le sea más querido a Dios que su iglesia. El obrará con poder extraordinario a través de hombres humildes y fieles. Hoy Cristo les dice a ustedes: “Yo estoy con vosotros, cooperando con vuestros esfuerzos fieles y obedientes, y concediéndoos preciosas victorias. Yo os fortaleceré a medida que os santificáis en mi servicio. Os concederé buen éxito en vuestros esfuerzos de levantar a las almas muertas en sus transgresiones y pecados”. 7TI 230.3

Una fe inmutable y un amor generoso vencerán las dificultades que se levanten en la senda del deber para estorbar la lucha agresiva. A medida que las personas inspiradas por esta clase de fe avancen en la tarea de salvar almas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán. 7TI 231.1

Yo les aseguro que si ustedes trabajan de acuerdo con lineamientos correctos, Dios hará que sus enemigos se pongan en paz con ustedes. Y él los sostendrá y los fortalecerá. Hagan un pacto con Dios para que puedan guardar bien sus palabras. “Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo”. Santiago 3:2. Recuerden que un lenguaje vengativo nunca lo hace sentir a uno como que ha ganado una victoria. Permitan que Cristo hable a través de sus labios. No pierdan la bendición que proviene de no pensar el mal. 7TI 231.2

Recordemos que la oración es la fuente de nuestra fuerza. Un obrero no puede tener éxito mientras repite apresuradamente sus oraciones, para precipitarse luego a atender algo que teme pueda quedar descuidado u olvidado. Dedica solamente unos pocos pensamientos apresurados a Dios, no toma tiempo para meditar, orar y aguardar del Señor una renovación de la fuerza física y espiritual. Pronto se cansa. No siente la influencia elevadora e inspiradora del Espíritu de Dios. No queda vigorizado por una vida nueva. Su cuerpo y cerebro cansados no son aquietados por el contacto personal con Cristo. 7TI 231.3

“Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera a Jehová”. “Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová” Salmos 27:14; Lamentaciones 3:26. Hay quienes trabajan todo el día y hasta tarde en la noche para hacer lo que les parece que debe ser hecho. El Señor mira con lástima a estos cansados portadores de cargas y les dice: “Venid a mí... y yo os haré descansar”. Mateo 11:28. 7TI 231.4

Los obreros de Dios se encontrarán con incomodidad, confusión y cansancio. A veces, inseguros y distraídos, casi caen en la desesperación. Cuando les sobreviene esta nerviosidad inquieta, recuerden la invitación de Cristo: “Venid vosotros aparte... y descansad un poco”. Mateo 6:31. El Salvador “da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas”. Isaías 40:29. 7TI 231.5

Se suscitarán dificultades que probarán su fe y su paciencia. Háganles frente valerosamente. Miren el lado brillante de las cosas. Si es estorbado el trabajo, asegúrense de que no sea por culpa de ustedes, y sigan adelante, regocijados en el Señor. El cielo está lleno de gozo. Resuena con las alabanzas que se le rinden a Aquel que realizó un sacrificio tan maravilloso en favor de la redención de la raza humana. ¿No debería también llenarse de alabanza la iglesia de esta tierra? ¿Acaso no deberían los cristianos publicar por todo el mundo la felicidad de servir a Cristo? Los que hayan de unirse con el coro angelical en sus himnos de alabanza deben aprender aquí en la tierra el cántico del cielo, cuya nota tónica es la acción de gracias. 7TI 232.1

No permitan que decaiga su valor. Nunca hablen de incredulidad porque las apariencias estén contra ustedes. Mientras trabajen para el Maestro sentirán la presión de la falta de fondos, pero el Señor escuchará y contestará sus peticiones en demanda de ayuda. Que su lenguaje sea: “Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergonce; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado”. Isaías 50:7. 7TI 232.2

Si cometéis un error, trocad vuestra derrota en victoria. Si se las aprende bien, las lecciones que Dios envía imparten ayuda oportuna. Pongan su confianza en Dios. Oren mucho y crean. Si confían, esperan, creen y se aferran de la mano del poder infinito, serán más que vencedores. 7TI 232.3

Los verdaderos obreros andan y trabajan por la fe. A veces se cansan de observar el lento progreso de la obra, cuando la batalla ruge entre las potestades del bien y el mal. Pero si se niegan a aceptar el fracaso o a desalentarse, verán disiparse las nubes y cumplirse la promesa de la liberación. A través de la neblina con que Satanás los ha rodeado, verán resplandecer los brillantes rayos del Sol de justicia. 7TI 232.4

Obren con fe, y confíen los resultados a Dios. Oren con fe, y el misterio de su providencia dará su respuesta. Tal vez parezca, a veces, que no pueden tener éxito. Pero trabajen y crean, poniendo en sus esfuerzos fe, esperanza y valor. Después de hacer lo que puedan, esperen en el Señor, declarando su fidelidad, y él cumplirá su palabra. Aguarden, no con ansiedad inquieta, sino con fe indómita y confianza inconmovible. 7TI 232.5

“Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?... ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?... Antes, en todas estas cosas, somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”. Romanos 8:31-39. 7TI 233.1