Testimonios para la Iglesia, Tomo 6

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Los dirigentes y los obreros de la iglesia

Cuando se eligen los dirigentes para las nuevas iglesias, debe ejercerse gran cuidado. Que sean hombres y mujeres plenamente convertidos. Las personas elegidas deben ser las que están mejor preparadas para enseñar, las que puedan servir tanto con palabras como en acciones. Existe gran necesidad de trabajar en todo frente. 6TPI 91.3

Jamás permitáis que el interés se debilite. Elaborad métodos que produzcan un profundo y vivo interés en las nuevas iglesias. Todos los que están asociados con la iglesia deberían sentir una responsabilidad individual. Todos debieran trabajar al máximo de sus habilidades para fortalecer la iglesia y hacer que las reuniones estén tan llenas de vida, que los que están fuera se sientan atraídos e interesados. Todos debieran sentir que es un pecado dejar que el interés del público disminuya cuando tenemos verdades tan sagradas y solemnes de los oráculos vivos que debemos repetir una y otra vez. Fijad en el ánimo de todos la necesidad del bautismo del Espíritu Santo, la santificación de los miembros de la iglesia para que sean árboles vivos del plantío del Señor, en crecimiento y con frutos. 6TPI 92.1

Dios llama a obreros abnegados y sacrificados. Quienes dedican el tiempo que Dios les ha dado para ir en busca de la gente, y se esfuerzan por instruirla, cuidándola como quienes tendrán que rendir cuenta, obtendrán abundante experiencia. A medida que comunican las preciosas verdades de la Palabra de Dios a otros, sus propios corazones se abrirán para la recepción de la Palabra. Serán instruidos por el gran Maestro. 6TPI 92.2

Dios ha abierto una fuente para el mundo malvado y sufriente y se escucha la voz de la misericordia divina: “Venid todos los sedientos; venid y bebed”. Podéis tomar el agua de la vida gratuitamente. Que todo el que oye diga, ven; y el que quiera, venga. Que cada alma -hombre o mujer- haga resonar este mensaje. Entonces el mensaje será llevado a los lugares incultos de la tierra. Se cumplirá entonces lo que está escrito: En aquel día el Señor abrirá fuentes en los valles, y “abriré en el desierto estanques de aguas”. “Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación”. Isaías 41:18; 43:19, 20; 12:3. 6TPI 92.3