Mensajes Selectos Tomo 2

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3—La doctrina de la “carne santificada”

[Una enseñanza fanática denominada por sus defensores “la doctrina de la carne santificada”, comenzó a ser difundida en Indiana en 1900, y sedujo al presidente de la asociación y a varios obreros. Esta teoría pretendía que cuando Cristo pasó por la agonía del Getsemani obtuvo una carne santificada tal como la que poseía Adán antes de su caída, y sostenía que los que siguen al Salvador también deben adquirir ese mismo estado de impecabilidad física como preparación esencial para la traslación. Los relatos de testigos oculares informan que estos fanáticos provocaban en sus servicios un grado elevado de excitación utilizando instrumentos musicales tales como órganos, flautas, violines, tamboriles, trompas y hasta un gran bombo. Como buscaban una manifestación de orden físico, gritaban, oraban y cantaban hasta que alguno de la congregación caía postrado e inconsciente. Una o dos personas que recorrían el pasillo de un extremo a otro con ese propósito, arrastraban al que había caído hasta el escenario. De inmediato, como una docena de personas se reunían en torno a él, algunas cantando, otras gritando, y unas cuantas orando, todas al mismo tiempo. Cuando el individuo volvía en sí, era contado entre los que habían pasado a través de la experiencia del Getsemaní, que habían obtenido carne santificada, y que tenían la fe de la traslación. Después de eso, aseguraban, ya no podría volver a pecar y no moriría. Los pastores S. N. Haskell y A. J. Breed, dos de nuestros principales ministros denominacionales, fueron enviados al congreso celebrado en Muncie, Indiana, del 13 al 23 de septiembre de 1900, para combatir estas manifestaciones fanáticas. Estos acontecimientos fueron revelados a la Sra. de White mientras estaba en Australia, en enero de 1900, y ella envió advertencias y reproches contra ellos, según se ve en los dos mensajes que siguen.—Los compiladores.]