La Historia de la Redención

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Una advertencia para las generaciones venideras

Las repetidas murmuraciones de los israelitas, y las manifestaciones de la ira de Dios por causa de sus transgresiones, aparecen registradas en la historia sagrada en beneficio del pueblo de Dios que habría de vivir después sobre la tierra, pero muy especialmente para que constituyeran una advertencia para los que vivieran cerca del fin del tiempo. Incluso sus actos de devoción, la energía y la generosidad manifestada al traer sus ofrendas voluntarias a Moisés aparecen registrados en beneficio del pueblo del Señor. Su ejemplo al preparar con tanta alegría los materiales para el tabernáculo son un ejemplo para todos los que verdaderamente aman y adoran al Altísimo. Los que aprecian la bendición de la sagrada presencia de Dios, cuando preparan la construcción de un lugar para encontrarse con él, debieran manifestar más interés y celo en esa obra sagrada, y debieran adjudicarle un valor proporcionalmente mayor a las bendiciones celestiales que a las comodidades terrenales. Debieran comprender que están edificando una casa para el Señor. HR 155.2

Ciertamente es importante que un edificio que se levanta expresamente para que Dios se encuentre con su pueblo debiera ser edificado con cuidado, para que sea cómodo, limpio y conveniente, puesto que ha de ser dedicado al Señor y ofrecido a él, y se le ha de solicitar que more en su casa, para que ésta adquiera un carácter sagrado gracias a su santa presencia. Se debiera dar lo suficiente a Jehová, y en forma voluntaria, para poder llevar a cabo la obra con amplitud, de manera que los obreros puedan decir: “No traigan más ofrendas”. HR 156.1