Servicio Cristiano

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Una lección del fracaso del Israel antiguo

Cuando los israelitas entraron en Canaán, no cumplieron con el propósito que Dios tenía de tomar posesión de toda la tierra. Después de hacer una conquista parcial, se establecieron para gozar del fruto de sus victorias. En su incredulidad y amor a la comodidad, se congregaron en las porciones ya conquistadas, en lugar de avanzar para ocupar nuevos territorios. Así comenzaron a apartarse de Dios. Al dejar de realizar el propósito divino, hicieron imposible que el Señor cumpliera la promesa que les había hecho de bendecirlos. ¿No está haciendo la iglesia de nuestros días la misma cosa? Teniendo ante ellos el mundo entero que necesita del Evangelio, los cristianos profesos se congregan donde ellos mismos pueden gozar de los privilegios de la verdad. No sienten la necesidad de ocupar un nuevo territorio, llevando el mensaje de salvación a regiones apartadas. Rehusan cumplir con el mandato de Cristo: “Id por todo el mundo; predicad el Evangelio a toda criatura.” ¿Son menos culpables que la iglesia Judía?—Testimonies for the Church 8:119. SC 230.3