La Voz: Su Educación y Uso Correcto

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Sección 1—Un don de Dios

Capítulo 1—Un talento celestial

Una bendición suprema para el bien—La facultad del habla es un talento que debiera ser diligentemente cultivado. De todos los dones que hemos recibido de Dios, ninguno puede ser una bendición mayor que éste. Con la voz convencemos y persuadimos; con ella oramos y alabamos a Dios, y con ella hablamos a otros del amor del Redentor. Cuán importante es, entonces, que se eduque de tal manera que sea lo más eficaz posible para el bien.—Palabras de Vida del Gran Maestro, 270 (PP), 234 (ACES). VEUC 17.1

La voz y el habla son dones divinos—La voz y la lengua son dones de Dios, y si se las usa correctamente son un poder para Dios. Las palabras significan muchísimo. Pueden expresar amor, consagración, alabanza, melodía para Dios, u odio y venganza. Las palabras revelan los sentimientos del corazón; pueden ser un sabor de vida para vida, o de muerte para muerte. La lengua es un mundo de bendición, o un mundo de iniquidad.—Comentario Bíblico Adventista 3:1177. VEUC 17.2

Un poder en la comunicación del conocimiento—Es posible que tengamos conocimiento, pero a menos que sepamos cómo usar la voz correctamente, nuestra obra será un fracaso. A menos que podamos vestir nuestras ideas con el lenguaje apropiado, ¿de qué nos servirá nuestra educación? Nuestro conocimiento nos servirá de poco, a menos que cultivemos el talento del habla; pero éste es un poder maravilloso cuando se combina con la habilidad de hablar palabras inteligentes, útiles, expresadas de tal manera que llamen la atención.—Testimonies for the Church 6:380. VEUC 18.1

Impresiones mediante sentimientos y expresiones profundas—Por grande que sea el conocimiento del hombre, de nada le vale a menos que sea capaz de comunicarlo a otros. Que la expresión de su voz, su profundo sentimiento, impresione los corazones.—Testimonies for the Church 7:268. VEUC 18.2

Es un cometido sagrado—El don del habla es un talento valioso. Nunca desprecie ni rebaje este don. Agradézcale a Dios por habérselo confiado. Es un don precioso, que debe ser santificado, elevado y ennoblecido. La voz debe usarse para honrar a Dios, como un cometido sagrado. Nunca deben pronunciarse palabras duras, impuras o de crítica. El evangelio de Cristo debe ser proclamado por medio de la voz. VEUC 18.3

Con el talento del habla hemos de comunicar la verdad siempre que tengamos oportunidad. Siempre debiera usarse en el servicio de Dios; pero se abusa lastimosamente de ese talento. Se hablan palabras que hacen mucho daño. Cristo declaró que “...en el día del juicio, los hombres darán cuenta de toda palabra ociosa que hablen. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado”. Mateo 12:36, 37.—Manuscrito 21, 1899. VEUC 19.1

El poder del Espíritu Santo en la educación de la voz—Animemos a todos a usar un lenguaje sencillo, puro y elevado. El habla, la pronunciación y la voz, cultive estos talentos, no bajo la dirección de algún famoso instructor mundano, sino bajo el poder del Santo Espíritu de Dios.—Carta 83, 1898. VEUC 19.2

Valor, alegría y esperanza—Hable de las bondades y el amor de Jesús. A usted y a mí se nos ha concedido la bendición del habla, que es un talento de gran valor. Debemos usarlo en expresar palabras que aumenten el amor hacia Jesús. Hablemos de su misericordia, de sus palabras llenas de gracia para dar ánimo y consuelo, que traen esperanza, gozo y amor a nuestros corazones... Iluminemos los años que nos queden de vida con palabras que inspiren valor, alegría y esperanza. El enemigo echará su sombra entre Cristo y nuestra alma. Nos tentará a hablar palabras de duda e incredulidad. Pero cuando pugnen por manifestarse pensamientos desagradables, no les demos expresión. Hablemos de la fe. Hablemos de la gracia de nuestro Señor y Salvador, de su amor y misericordia, de la belleza de su carácter. Que resulte natural para nuestros labios dar prioridad a pensamientos preciosos e inspiradores.—Carta 14, 1900. VEUC 19.3

La conversión de la lengua—La lengua es un miembro indisciplinado, pero no debiera ser así. Debiera ser convertida porque el talento del habla es un talento muy precioso. Cristo está siempre listo a impartir de sus riquezas, y nosotros debiéramos atesorar las gemas que provienen de él, para que cuando hablemos, estas gemas salgan de nuestros labios.—Testimonies for the Church 6:173, 174. VEUC 20.1

Un medio para el adelanto del reino—El habla es un talento, y puede usarse para honrar o deshonrar a Dios. Somos responsables del uso del talento de la palabra... Los talentos del habla, de la memoria, de los recursos, todos deben atesorarse para la gloria de Dios, para el avance de su reino.—Carta 44, 1900. VEUC 20.2