La Voz: Su Educación y Uso Correcto

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Capítulo 60—La piedad práctica

Recomendación de la piedad práctica como camino al corazón—Los predicadores alcanzarían más corazones, si se explayasen más en la piedad práctica. Con frecuencia, cuando se hacen esfuerzos para presentar la verdad en nuevos campos, los discursos dados son en gran parte teóricos... VEUC 382.1

En todo discurso deben hacerse fervientes llamados a la gente, para que abandone sus pecados y se vuelva a Cristo. Los pecados populares y la disipación moderna deben condenarse, y recomendarse la piedad práctica. Cuando siente en su corazón la importancia de las palabras que pronuncia, el verdadero predicador no puede reprimir su preocupación por las almas de aquellos, por quienes trabaja.—Obreros Evangélicos, 167. VEUC 382.2

Un lugar en cada discurso—Pueden presentarse los argumentos más convincentes, y sin embargo, los pecadores parecer tan lejos de la salvación como lo estuvieron siempre. Los pastores no deben predicar sermón tras sermón, solamente sobre temas doctrinales. La piedad práctica debe encontrar lugar en todo discurso.—El Evangelismo, 134. VEUC 383.1

La pureza, la santidad y la utilidad—La pureza, la santidad, y la utilidad deben ser el tema de cada sermón, la preocupación de cada oración.—Carta 27, 1888. VEUC 383.2

Una provisión de temas prácticos—Usted debe ser cuidadoso y estudiar, con el fin de tener una buena provisión de temas prácticos que haya investigado, y en los cuales haya penetrado espiritualmente, para presentarlos a la gente en forma sencilla y enérgica, en el momento y el lugar preciso, en que ella lo necesite. Usted no ha estado completamente documentado, acerca de lo que dice la Palabra inspirada respecto de las buenas obras. Cuando el rebaño ha necesitado alimento espiritual, muchas veces le ha presentado algún tema de argumentación, que no ha sido más apropiado para la ocasión, que un discurso ceremonial sobre asuntos nacionales.—Testimonies for the Church 3:228. VEUC 383.3

La piedad práctica, una nueva revelación—Los miembros de varias iglesias están muy ignorantes en relación con la Biblia, y las lecciones más sencillas sobre piedad práctica, les llegan como una nueva revelación. Necesitan conocer, qué es verdad. No aborde temas que simplemente agradan las inclinaciones, o gratifican la curiosidad. Imparta el pan de vida a la gente.—Carta 29, 1895. VEUC 383.4

El estilo de vida de Cristo—Aunque no sea compatible con las inclinaciones naturales, el ministro debe proclamar la pura verdad que estremecerá de entusiasmo los oídos de los que escuchan; porque ellos deben poner delante de los amantes de los placeres más que de Dios, los peligros que los acechan, y la suerte que espera a los impenitentes. Debido a que este mensaje no está de acuerdo con sus inclinaciones, o no es bienvenido por los que deben ser advertidos, se les impone la solemne responsabilidad de ser fieles a su declaración. El ministro encontrará males, que parecerán desafiar cualquier corrección. Serán alertados de pecados que parecen estar ocultos, que necesitarán ser expuestos a derecha e izquierda. El profeta dice: “Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado. Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios”. Isaías 58:1, 2. VEUC 384.1

“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”. 2 Timoteo 4:1, 2. VEUC 384.2

El ministro no debe ceder al hábito de relatar anécdotas, sino predicar la Palabra. “A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman. Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad”. 1 Timoteo 5:20, 21. “Sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza”. 1 Timoteo 4:12. “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”. 2 Timoteo 2:15. VEUC 385.1

Tenemos que presentar a Cristo a la gente, siguiendo las palabras del apóstol: “A quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí”. Colosenses 1:28, 29. ¿Fue esencial que Pablo tuviera esta experiencia? Lea cuidadosamente sus palabras, y vea si es seguro que los ministros de Cristo amolden su vida, de acuerdo a cualquier norma que esté por debajo de la santidad.—Carta 3, 1892. VEUC 385.2

Discursos sencillos y llenos de sensibilidad—Los obreros no deben considerar que su deber es administrar reprensión, señalar males existentes, y detenerse ahí. Ese tipo de obra no hará ningún bien, sino solamente descorazonar y desanimar. Se deben predicar discursos sencillos, sensibles e inteligentes, que muestren a la iglesia la necesidad de buscar al Señor en oración, y de abrir el corazón a la Luz de la vida, y que conduzcan a sus miembros a participar en una obra de humildad para Dios. A cada hombre Dios le ha dado su obra; a cada obrero que participe en el servicio para él, le dará una parte que cumplir en comunicar la luz y la verdad.—Manuscrito 95, 1907. VEUC 385.3

La gracia renovadora—Estoy determinada a mantener delante de la gente, el hecho de que debemos tener unidad. Debemos cesar toda crítica. Debemos insistir en que la gran peculiaridad que distingue a los cristianos de los demás, es la unión que existe entre ellos y el Señor Jesucristo, mediante el ejercicio constante de la fe, que obra por amor y purifica el alma. Esta unión, esta unidad con Cristo, conduce a la unidad, y al amor de unos hacia otros. Los cristianos se deleitan en honrar a Dios obedeciendo sus mandamientos. Unidos en el amor de Cristo, tienen amor los unos para con los otros. VEUC 386.1

Debemos insistir sobre este tema, más de lo que lo hemos hecho. El tema de su gracia renovadora presentada en los discursos agradará al Señor, y su Santo Espíritu vendrá a los corazones, de los que escuchen.—Carta 42, 1906. VEUC 386.2