Mensajes para los Jóvenes

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Capítulo 35—La disciplina propia

“El que tarda en airarse es mejor que el fuerte; el que domina su espíritu es mejor que el que toma una ciudad”.1 Se ha vencido a sí mismo; ha vencido al más fuerte enemigo al que tiene que hacer frente el hombre. MJ 92.2

La mayor evidencia de nobleza en un cristiano es el dominio propio. El que puede mantenerse inconmovible en medio de una tormenta de injuria, es uno de los héroes de Dios. MJ 93.1

Enseñorearse del espíritu es mantener el yo bajo disciplina; resistir el mal; regular toda palabra y hecho por la gran norma de justicia de Dios. El que ha aprendido a gobernar su espíritu se elevará por encima de los desprecios, los desaires y las contrariedades a los cuales estamos expuestos diariamente, y estas cosas cesarán de arrojar sombra sobre su espíritu. MJ 93.2

El propósito de Dios es que el poder soberano de la razón santificada, gobernada por la gracia divina, rija la vida de los seres humanos. Quien gobierna su espíritu, está en posesión de este poder. MJ 93.3