La Oración

267/387

El peligro de los entretenimientos que nos descalifican para la oración privada

No será peligrosa cualquier diversión a la cual podáis dedicaros y pedir con fe la bendición de Dios. Pero cualquier diversión que os descalifique para la oración secreta, para la devoción ante el altar de la oración, o para tomar parte en la reunión de oración, no solo no es segura, sino peligrosa.—Mensajes para los Jóvenes, 384. Or 223.4