El Evangelismo

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La importancia de consultar y orar

Hagamos frente a los problemas en consulta y oración—Deben aventurar algo y correr algunos riesgos los que están en el campo de batalla. No deben sentir en cada movimiento que han de recibir órdenes del cuartel general. Deben hacer lo mejor que puedan bajo todas las circunstancias, consultándose mutuamente con mucha y ferviente oración a Dios, en procura de sabiduría. Debe haber unión de esfuerzo.—Carta 14, 1887. Ev 76.1

Frecuentes reuniones de consejo—En relación con la proclamación del mensaje en las grandes ciudades, hay muchas clases de obra que deben ser hechas por obreros con dones variados. Algunos han de trabajar de una manera, otros de otra... Como colaboradores con Dios deben tratar de estar en armonía el uno con el otro. Debe haber constantes reuniones de consejo y una cooperación fervorosa y sincera. Sin embargo, todos han de volverse hacia Jesús en procura de sabiduría, y no depender únicamente de los hombres para obtener dirección.—Testimonies for the Church 9:109 (1909). Ev 76.2

El hermano debe consultar con el hermano—Como obreros necesitamos consultarnos unos a otros en lo que atañe a asuntos difíciles. Es correcto que el hermano consulte con el hermano. Y después de haber hecho esto, tenemos el privilegio de postrarnos en oración para pedir la sabiduría y el consejo divinos. Se comete un error lamentable cuando una sola voz humana se convierte en un poder dominante.—Carta 186, 1907. Ev 76.3

Defectos revelados—En el trabajo de los obreros deben realizarse consultas mutuas. Ninguno ha de depender de su propio juicio independiente y trabajar de acuerdo con sus propios planes, a menos que tenga una tesorería propia de la cual reciba los medios... Se me ha mostrado que el manejo de la obra no debe confiarse a manos inexpertas. Los que no han tenido amplitud de experiencia no son los que han de llevar las grandes responsabilidades, aun cuando se crean calificados para hacerlo. Sus hermanos pueden ver defectos donde ellos mismos únicamento ven perfección.—The Review and Herald, 8 de diciembre de 1885. Ev 76.4

Los ministros han de tomar tiempo para orar—Siento la profunda necesidad de pedir a nuestros hermanos que hagan todo esfuerzo posible para salvar a las almas. Necesitamos una fe creciente. Los corazones de los miembros de nuestras iglesias deben derramarse en oración por aquellos que están predicando el Evanglio. Y los pastores deben tomarse el tiempo para orar por sí mismos y por el pueblo de Dios, a quienes han sido designados para servir.—Carta 49, 1903. Ev 76.5

La oración proporciona ánimo—Como obreros busquemos juntos al Señor. No podemos hacer nada por nosotros mismos, pero por medio de Cristo podemos hacer todas las cosas. Dios desea que seamos una ayuda y una bendición unos para otros, y que seamos fuertes en el Señor y en su poder... Dios vive y reina, y él nos proporcionará toda la ayuda que necesitemos. En todo tiempo tenemos el privilegio de recibir poder y ánimo de esta bendita promesa: “Bástate mi gracia”. 2 Corintios 12:9.—Historical Sketches of the Foreign Missions of the Seventh Day Adventist, 129 (1886). Ev 77.1