El Evangelismo

157/169

Dedicación a la tarea principal

Hay almas que se han perdido a causa de esfuerzos divididos—Algunos pastores se han dedicado a la tarea de escribir durante un período de interés religioso definido, y con frecuencia ha resultado que sus escritos no han tenido una relación especial con la obra que se llevaba a cabo. Esto es un grave error porque en tales circunstancias es el deber del ministro utilizar todo su potencial para promover la causa de Dios. Su mente debiera estar clara y debiera centrarse en el tema único de la salvación de las almas. Si sus pensamientos se preocuparan de otros temas, muchos podrían perderse para la causa, cuando podrían haberse salvado mediante una instrucción oportuna.—Testimonies for the Church 4:265 (1876). Ev 475.4

Pérdida producida por esfuerzos divididos—Su error ha sido el siguiente: No bien Ud. inicia una serie de reuniones de evangelización, comienza a escribir mucho. Ahora bien, si su parte en la obra consiste en escribir, si Dios le ha dicho tal como ordenó a Juan: “Escribe estas cosas”, entonces dedíquese a eso, y no trate de hacer otra cosa. Si Ud. debe pronunciar discursos, su mente no es suficientemente vigorosa, aunque sea intensamente activa, para soportar la tensión de hablar, realizar visitas y escribir. Ud. debiera dejar descansar su mente en gran medida cuando se dedica a la tarea de presentar ante la gente verdades nuevas y alarmantes, cuya aceptación incluye una cruz. Ud. debe elegir cuidadosamente su tema, hacer sus discursos cortos y presentar con toda claridad los puntos doctrinales importantes... Ev 476.1

Para tener éxito en esta obra debe hacer una cosa la vez concentrar sus facultades sobre una sola tarea. Ud. ha errado con relación a esto. Cuando comienza a dar una serie de discursos haga que esos discursos sean su preocupación principal No comience a escribir cartas y artículos para los períodicos porque Ud. divide sus fuerzas al hacerlo así. El pastor ----- y el pastor ----- fueron corregidos en esto. El Señor me mostró que la obra importante de presentar la verdad estaba sufriendo en sus manos; ni la mitad de la fuerza era aplicada a su trabajo, porque dedicaban demasiado tiempo a escribir cartas. La obra de visitación es la parte importante de la tarea pero esos hermanos ocupaban su tiempo escribiendo casi constantemente, lo cual los fatigaba, llenaba su tiempo y no ayudaba a presentar la verdad, sino enterpecía esa tarea. Privaban a la gente de una exposición clara y convincente de la Escritura y se descuidaba la parte devocional de la obra... Ev 476.2

La razón era ésta: ocupaban mucho del tiempo que pasaban fuera del púlpito en escribir y se disculpaban por no poder visitar a la gente porque estaban tan ocupados y tan cansados Como resultado de esto, su cerebro estaba cansado cuando subían al púlpito; no estaban preparados para realizar una obra sobre la cual Dios pudiera estampar su sello. No presentaban nada con claridad. Sin embargo cuando se ponían en un estado de intensa emoción pensaban que sus discursos eran poderosos. Tocaban aquí y allá y presentaban una gran cantidad de material que ellos consideraban como convincente y como una evidencia abrumadora, pero en realidad enterraban la verdad bajo un montón de material derramado sobre los oyentes, de tal modo que no era posible encontrar los puntos importantes. Todo lo que presentaban era confuso. Introducían tantos temas en un solo discurso que no conseguían probar nada con claridad en las mentes de los que no estaban familiarizados con la verdad... Un solo tema, unos pocos temas presentados con sencillez y claridad, serían de más valor para el oyente que esta masa de material que Ud. puede llamar evidencia y con la cual piensa que sus puntos quedan comprobados.—Carta 47, 1886. Ev 476.3