El Evangelismo

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La enseñanza de la Biblia es su objetivo

Necesidad de un reavivamiento en el estudio de la Biblia—Por todo el mundo se necesita un reavivamiento en el estudio de la Biblia. Ha de llamarse la atención, no a los asertos de los hombres, sino a la Palabra de Dios. Cuando esto se haga, se realizará una obra poderosa. Cuando Dios declaró que su Palabra no volvería a él vacía, quiso decir todo lo que dijo. El Evangelio ha de ser predicado a todas las naciones. La Biblia ha de ser abierta ante la gente. Un conocimiento de Dios es la más alta educación, y cubrirá la tierra con su maravillosa verdad, como las aguas cubren el mar.—Manuscrito 139, 1898. Ev 334.1

La obra bíblica ha sido señalada por el Padre Celestial—Nuestra obra nos ha sido señalada por nuestro Padre Celestial. Hemos de tomar nuestra Biblia y salir para amonestar al mundo. Hemos de ser la mano ayudadora de Dios para salvar a las almas: canales por los cuales día tras día su amor pueda fluir a los que perecen.—Testimonies for the Church 9:150 (1909). Ev 334.2

Un método nacido del cielo—El plan de celebrar estudios bíblicos es una idea de origen celestial. Muchos son los hombres y mujeres que pueden dedicarse a este ramo del trabajo misionero. Pueden desarrollarse así obreros que serán poderosos para Dios. Por este medio la Palabra de Dios ha sido dada a millares; y los obreros se han puesto en contacto personal con gente de todas las naciones y lenguas. La Biblia penetra en las familias, y sus verdades sagradas penetran en la conciencia. Se ruega a los hombres que lean, examinen y juzguen por sí mismos, y deben llevar la responsabilidad de recibir o rechazar la ilustración divina. Dios no permitirá que esta preciosa obra hecha para él quede sin recompensa. Coronará de éxito todo esfuerzo humilde hecho en su nombre.—Obreros Evangélicos, 200 (1915). Ev 334.3

La obra bíblica es un método cabal—En toda ciudad donde se inicia la obra, ha de colocarse un sólido fundamento para una obra permanente. Han de seguirse los métodos del Señor. Efectuando trabajo de casa en casa, dando estudios bíblicos en el círculo de las familias, el obrero puede obtener acceso a muchas personas que están buscando la verdad. Por medio del estudio de las Escrituras, de la oración y el ejercicio de la fe, el obrero ha de enseñar a la gente el camino del Señor.—Testimonies for the Church 7:38 (1902). Ev 334.4

En algunos lugares la obra bíblica es mejor que el esfuerzo público—Se me mostró en cierta oportunidad un lugar en el cual se había realizado un esfuerzo público en carpa. Se hicieron grandes preparativos, y los gastos fueron cuantiosos. Se trabajó lo suficiente como para despertar a toda la comunidad, y en un sentido ésta fue despertada; pero fue despertada para que la gente se precaviera de los peligrosos errores sostenidos por los que predicaban la verdad. Se dio la voz de alarma, y se repitieron vez tras vez falsedades. Se instó a la gente a no asistir, con gran resultado. Los obreros se vieron chasqueados en sus esfuerzos, porque solamente unos pocos asistieron para escuchar, y muy pocos decidieron obedecer la verdad. Ev 335.1

Se me mostró ese mismo lugar en otra oportunidad. Vi a dos obreros bíblicos sentados en el círculo de una familia. Con la Biblia abierta ante ellos, presentaron al Señor Jesucristo como el Salvador que perdona el pecado. Sus palabras fueron habladas con frescura y poder. Se ofreció una fervorosa oración a Dios, y los corazones fueron enternecidos y subyugados por la influencia dominante del Espíritu de Dios. A medida que la Palabra de Dios era explicada, vi una luz suave y radiante que iluminaba las Escrituras y dije suavemente: “Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa”. Ev 335.2

Estos obreros no se jactaban, sino que eran humildes y contritos de corazón, dándose cuenta siempre de que el Espíritu Santo era su eficiencia. Bajo su influencia divina, la indiferencia se disipó, manifestándose un fervoroso interés. La preciosa luz fue comunicada de vecindario en vecindario. Altares familiares que habían estado derribados, se erigieron de nuevo, y muchos se convertían a la verdad.—Carta 95, 1896. Ev 335.3

La explicación de la Palabra—Donde estamos nosotros, donde está la gente, hay que llevar a cabo un esfuerzo fervoroso. La Palabra de Dios ha estado, por así decirlo, oculta bajo un almud. Esa Palabra debe explicarse a los que ahora ignoran sus requerimientos. Escudriñad las Escrituras con los que están dispuestos a que se les enseñe. La obra puede ser pequeña en sus comienzos, pero otros se unirán para promoverla; y mientras se realice un esfuerzo ferviente, con fe y dependencia en Dios, para esclarecer e instruir a la gente en las sencillas verdades de la Palabra, los que escuchan captarán el significado del verdadero discipulado.—Carta 30, 1911. Ev 335.4