En los Lugares Celestiales

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Hijos del rey celestial, 13 de diciembre

En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho: voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Juan 14:2, 3. ELC 356.1

La invitación es: “Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos ... Y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso”. 2 Corintios 6:17, 18. ¡Oh, qué exaltado privilegio es éste—ser miembros de la familia real, hijos del rey celestial! ¡Que el Salvador del universo, el Rey de reyes, sepa nuestro nombre, y que seamos herederos de Dios de la heredad inmortal, la realidad eterna! Ese es nuestro privilegio; ¿obtendremos el premio? ¿Libraremos las batallas del Señor? ... ¿Seremos triunfadores? He decidido que debo llegar al cielo, y deseo que hagáis lo mismo... ELC 356.2

Escudriñad la Biblia porque ella os habla de Jesús. Deseo que leáis la Biblia y veáis los incomparables encantos de Jesús. Deseo que quedéis prendados del Hombre del Calvario, a fin de que a cada paso podáis decir al mundo: “Sus caminos son caminos deleitosos, y todas sus veredas paz”. Proverbios 3:17. Debéis representar a Cristo ante el mundo. Debéis mostrar al mundo que tenéis una gran esperanza en la inmortalidad. Debéis beber de las aguas de la salvación. Debéis hacer que los ángeles celestiales estén en vuestra morada. Debéis hacer que Cristo habite allí... ELC 356.3

¡Alaba, alma mía, al Señor! Él dice que fue a preparar mansiones para mí. “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”. Juan 14:1-3.—Manuscrito 80, 1886. ELC 356.4