En los Lugares Celestiales

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En guardia contra Satanás, 30 de julio

Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. 1 Timoteo 4:12. ELC 220.1

Los que deciden estar del lado del Señor y toman decisiones correctas han comenzado una buena obra. Sin embargo, el trabajo tan sólo ha comenzado. Sólo se han enrolado en el ejército. Los conflictos y las batallas están ante ellos.—Manuscrito 9, 1863. ELC 220.2

Se me ha mostrado en cuanto a las tentaciones de la juventud. Satanás siempre está tratando de hacer desviar sus inexpertos pies, y los jóvenes parecen no advertir sus tretas. No se cuidan contra los engaños del diablo como debieran. Este enemigo siempre está velando, y cuando los jóvenes dejan de velar por sus propios corazones, entonces Satanás los controla y emplea sus artes contra ellos. La oración secreta es la fuerza del cristiano. No puede vivir y avanzar en el Señor sin la vigilancia constante y la oración ferviente. ELC 220.3

Jesús debería ser el objeto de nuestros afectos, pero Satanás tratará de arrancar el afecto de las cosas celestiales y ponerlo en objetos que no merecen nuestro afecto y amor... Los mejores afectos de una gran parte del mundo están puestos en objetos indignos. Las mentes de los jóvenes, dejadas sin restricciones, son dirigidas de tal manera que se adaptan a su propia naturaleza corrompida. Ellos relajan su vigilancia y se conceden mutuamente sus afectos, tienen amigos especiales, confidentes especiales, y cuando estos amigos están juntos Jesús ni es nombrado entre ellos. Su conversación no versa sobre la experiencia cristiana, sobre Cristo, sobre el cielo, sino sobre cosas frívolas.—Manuscrito 10, 1863. ELC 220.4

Jesús ama a los jóvenes, murió para salvarlos... ELC 220.5

¡Oh, si ellos pudieran tan sólo saber cuánto los ama Dios! Él quiere hacerlos buenos y puros, nobles, amables y corteses, para que puedan vivir con los ángeles puros y santos por la eternidad.—Manuscrito 78, 1886. ELC 220.6