El Colportor Evangélico

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No hay tiempo para perder

La obra del colportaje es una obra de gran responsabilidad, y significa mucho para los hombres y las mujeres que se ocupan de ella. Vivimos en un tiempo en que hay una gran obra que hacer, ¿y qué mejor oportunidad podremos tener de proclamar la invitación a la cena que Cristo ha preparado? Los que en este tiempo emprendan la obra del colportaje con fervor y consagración, serán grandemente bendecidos. No tienen tiempo que perder. Conságrense voluntaria y abnegadamente a la realización de esta obra. Recuerden que es evangélica en su naturaleza, y que ayuda a dar la amonestación que se necesita grandemente.—Manuscrito 113, 1901. CE 16.1