Consejos Sobre la Obra de la Escuela Sabatica

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No descuidéis la lección de la Escuela Sabática

El estudiante de la escuela sabática debe ser tan concienzudo en su fervor por estar versado en el conocimiento de las Escrituras como por sobresalir en el estudio de las ciencias. Si alguna de las dos cosas se descuida, deben ser las lecciones de los seis días. El mandato de nuestro Salvador debe ser considerado religiosamente por todo hombre, mujer y niño que profese su nombre. COES 18.1

Los maestros de la escuela sabática tienen un campo misionero que se les ha asignado para enseñar las Escrituras, no para repetir como loro aquello en que no han invertido ningún esfuerzo para entenderlo. “Ellas son las que dan testimonio de mí:” el Redentor, Aquel en el cual se centralizan nuestras esperanzas de vida eterna. Si los maestros no se hallan imbuídos del espíritu de la verdad, y no se preocupan por adquirir el conocimiento de lo que ha sido revelado en la Palabra de Dios, ¿cómo pueden presentar la verdad en una forma atractiva ante aquellos que se hallan a su cargo? COES 19.1

La oración de Cristo por sus discípulos fué: “Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad.” Si hemos de ser santificados por medio de un conocimiento de la verdad hallada en la Palabra de Dios, debemos tener un conocimiento inteligente de su voluntad allí revelada. Debemos escudriñar las Escrituras: no meramente volar a través de un capítulo y repetirlo, sin dedicar esfuerzo para comprenderlo, sino cavar para encontrar la joya de la verdad, que enriquecerá la mente y fortificará el alma contra los ardides y las tentaciones del archiengañador. COES 19.2