Hijos e Hijas de Dios

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Guardaremos el sábado, 22 de febrero

Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Éxodo 20:8. HHD 61.1

Dios dijo: “El séptimo día será reposo para Jehová tu Dios”. Puso su santidad sobre ese día y lo bendijo y santificó como día de reposo... Es el único mandamiento del Decálogo que nos dice quién es Dios. Diferencia a Dios de todo otro dios. Dice que el Dios que hizo el cielo y la tierra, el Dios que hizo los árboles y las flores y creó al hombre, es el Dios que debéis presentar a vuestros hijos, y que sólo tenéis que señalarles las flores y decirles que Dios las hizo y descansó en el séptimo día de todas sus labores... El séptimo día es el monumento dado por Dios.—Manuscrito 20, 1894. HHD 61.2

Al señalar a Dios como el Hacedor de los cielos y de la tierra, el sábado distingue al verdadero Dios de todos los falsos dioses. Todos los que guardan el séptimo día demuestran al hacerlo que son adoradores de Jehová. Así el sábado será la señal de lealtad del hombre hacia Dios, mientras haya en la tierra quien le sirva... HHD 61.3

Dios ha dado a los hombres seis días en que trabajar, y requiere que su trabajo sea hecho durante esos seis días laborables. En el sábado pueden hacerse las obras absolutamente necesarias y las de misericordia. A los enfermos y dolientes hay que cuidarlos todos los días, pero se ha de evitar rigurosamente toda labor innecesaria... Y el mandamiento incluye a todos los que están dentro de nuestras puertas. Los habitantes de la casa deben dejar sus negocios terrenales durante las horas sagradas. Todos debieran estar unidos para honrar a Dios y servirle voluntariamente en su santo día.—Historia de los Patriarcas y Profetas, 315, 316. HHD 61.4