Joyas de los Testimonios 1

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El espiritismo moderno*

Se me indicó que el pasaje de Colosenses 2:8 se aplicaba especialmente al espiritismo moderno: “Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo.” Me fué mostrado que miles de personas, afectadas por la filosofía de la frenología y el magnetismo animal, han sido impulsadas a la incredulidad. Si la mente se encamina en esa dirección, es casi seguro que perderá su equilibrio y quedará dominada por un demonio. “Vanas sutilezas” llenan la mente de los pobres mortales. Se creen poseedores de un poder capaz de realizar grandes obras, y no sienten la necesidad de un poder superior. Sus principios y su fe son “conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo.” Jesús no les ha enseñado esta filosofía. Nada de esta índole puede hallarse en sus enseñanzas. El no dirigió la mente de los pobres mortales a sí mismos, como si poseyesen algún poder. Siempre la dirigía hacia Dios, el Creador del Universo, como fuente de su fortaleza y sabiduría. En el versículo 18 se da una amonestación especial: “Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, metiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado en el sentido de su propia carne.” 1JT 96.1

Los que enseñan el espiritismo se presentan en forma agradable y seductora para engañaros, y si escucháis sus fábulas quedaréis entrampados por el enemigo de la justicia, y perderéis ciertamente vuestra recompensa. Una vez que os haya vencido la influencia fascinadora del gran engañador, estaréis envenenados y su influencia mortífera adulterará y destruirá vuestra fe en que Cristo es el Hijo de Dios, y dejaréis de fiar en los méritos de su sangre. Los que son seducidos por esta filosofía se ven privados de su recompensa por los engaños de Satanás. Fían en sus propios méritos, ejercen una humildad voluntaria, y aún están dispuestos a hacer sacrificios y degradarse, entregando su intelecto a una creencia sumamente insensata, y aceptando las ideas más absurdas por intermedio de seres que para ellos son sus amigos difuntos. Satanás ha enceguecido de tal manera sus ojos y pervertido su juicio, que no perciben el mal y siguen las instrucciones de los supuestos amigos difuntos, que aseveran ser ahora ángeles de una esfera superior. 1JT 96.2

Satanás ha escogido un engaño eficaz y fascinador, bien calculado para ganar la simpatía de aquellos que han depositado sus seres amados en la tumba. Los malos ángeles asumen la forma de estos amados, y relatan incidentes relacionados con su vida y ejecutan acciones que sus amigos ejecutaban mientras vivían. De esta manera engañan a los parientes de los muertos y los inducen a creer que sus deudos difuntos son ángeles que se ciernen sobre ellos y se comunican con ellos. Se les tributa cierta adoración idólatra, y lo que ellos digan tiene sobre esos parientes mayor influencia que la Palabra de Dios. 1JT 97.1