Joyas de los Testimonios 1

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La confianza en Dios

Encontraremos la más feroz oposición de parte de los adventistas que se oponen a la ley de Dios. Pero, como los que edificaron las murallas de Jerusalén, no debemos dejarnos distraer ni estorbar de nuestra obra por los informes, por los mensajeros que desean entrar en discusión o controversia, ni por las amenazas amedrentadoras, la publicación de mentiras, o ninguno de los recursos que Satanás pueda instigar. Nuestra respuesta debe ser: Estamos empeñados en una gran obra y no podemos ir. A veces no sabremos qué conducta debemos seguir para preservar el honor de la causa de Dios y vindicar su verdad. 1JT 434.3

La conducta de Nehemías debiera ejercer una gran influencia sobre nuestra mente acerca de cómo hacer frente a esta clase de oponentes. Debemos llevar todas estas cosas al Señor en oración, como lo hizo Nehemías cuando dirigió sus súplicas a Dios con espíritu humillado. Se aferró a Dios con fe inquebrantable. Tal es la conducta que debemos seguir. El tiempo es demasiado precioso para que los siervos de Dios se dediquen a vindicar su propio carácter calumniado por los que aborrecen el sábado del Señor. Debemos avanzar con confianza inquebrantable, creyendo que Dios dará a su verdad grandes y preciosas victorias. Con humildad, mansedumbre y pureza de vida, confiados en Jesús, debemos ir acompañados de un poder convincente de que tenemos la verdad. 1JT 434.4

No entendemos como nos es dado entenderlas la fe y la confianza que podemos depositar en Dios, y las grandes bendiciones que la fe nos dará. Nos espera una obra importante. Debemos obtener idoneidad moral para el cielo. Nuestras palabras y nuestro ejemplo deben hacerse sentir sobre el mundo. Los ángeles de Dios están activamente empeñados en ministrar a los hijos de Dios. Nos han sido hechas preciosas promesas a condición de que obedezcamos a los requerimientos de Dios. El cielo está lleno de las más ricas bendiciones que esperan todas para sernos comunicadas. Si sentimos nuestra necesidad y acudimos a Dios con sinceridad y fe ferviente, seremos puestos en íntima comunión con el cielo y seremos conductos de luz para el mundo. 1JT 435.1

Es necesario que se haga resonar a menudo la amonestación: “Sed templados, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devore.” 1 Pedro 5:8. 1JT 435.2