Joyas de los Testimonios 2

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Lo que la iglesia necesita

Hermanos y hermanas, os suplico que os examinéis “a vosotros mismos si estáis en fe; probaos a vosotros mismos.” 2 Corintios 13:5. Para conservar el calor y la pureza del amor cristiano, se requiere una provisión constante de la gracia de Cristo. ¿Habéis empleado todos los medios para que “vuestro amor abunde aun más y más,” ... “para que discernáis lo mejor;” y estéis “llenos de los frutos de la justicia, que son por Jesucristo, a gloria y loor de Dios”? Filipenses 1:9-11. 2JT 16.2

Muchos de los que debieran destacarse firmemente por la justicia y la verdad han manifestado una debilidad e indecisión que han estimulado los asaltos de Satanás. Los que no crecen en la gracia ni procuran alcanzar las normas más elevadas de las realizaciones divinas serán vencidos. 2JT 16.3

El mundo es para el cristiano una tierra de extraños y enemigos. A menos que tome para su defensa la panoplia divina, y maneje la espada del Espíritu, llegará a ser presa de las potestades de las tinieblas. La fe de todos será probada. Todos serán probados como el oro es probado por el fuego. 2JT 16.4

La iglesia está compuesta de hombres y mujeres imperfectos, que yerran y necesitan que se ejercite continuamente en su favor caridad y tolerancia. Pero ha habido un largo período de tibieza general; un espíritu mundanal ha estado penetrando en la iglesia, y ha sido seguido por enajenamiento, malicia, censuras, contiendas e iniquidad. 2JT 17.1

Si se oyesen menos sermones de parte de hombres que no están consagrados en su corazón y su vida, y ellos dedicasen más tiempo a humillar su alma delante de Dios, podríamos esperar que el Señor acudiría en vuestra ayuda, y remediaría vuestras apostasías. Mucho de lo que se ha venido predicando últimamente engendra una falsa seguridad. Los intereses importantes de la causa de Dios no pueden ser manejados sabiamente por los que tienen tan poca relación real con Dios como la que han tenido algunos de nuestros ministros. Confiar la obra a hombres tales es como poner niños a pilotear grandes barcos en el mar. Los que están destituídos de la sabiduría celestial y del poder vivo de Dios, no son competentes para dirigir el barco evangélico entre témpanos de hielo y tempestades. La iglesia está pasando por severos conflictos, pero en su peligro, muchos quisieran confiarla a manos que la habrían de hacer zozobrar. Necesitamos un piloto a bordo ahora; porque nos estamos acercando al puerto. Como pueblo, debiéramos ser la luz del mundo. Pero cuántos son como vírgenes fatuas, que no tienen aceite en sus vasos ni en sus lámparas. ¡Que el Señor de toda gracia, abundante en misericordia y perdón, se compadezca de nosotros y nos salve, para que no perezcamos con los impíos! 2JT 17.2

En estos momentos de conflicto y prueba, necesitamos todo el apoyo y el consuelo que podamos obtener de los principios correctos, de las convicciones religiosas firmes, de la seguridad permanente del amor de Cristo, y de una rica experiencia en las cosas divinas. Únicamente como resultado de un firme crecimiento en la gracia, es cómo alcanzaremos a la plena estatura de hombres y mujeres en Cristo Jesús. 2JT 17.3

¡Oh! ¿Qué puedo yo decir para abrir los ojos ciegos e iluminar el entendimiento espiritual? Debe crucificarse el pecado. Debe realizar el Espíritu Santo una renovación moral completa. Debemos tener el amor de Dios, con una fe viva y permanente. Esta es el oro probado en el fuego. Podemos obtenerlo únicamente de Cristo. Todo buscador sincero y ferviente llegará a participar de la naturaleza divina. Su alma se llenará de intenso anhelo por conocer la plenitud del amor que supera todo conocimiento. Mientras progrese en la vida divina, podrá comprender mejor las verdades elevadas y ennoblecedoras de la Palabra de Dios, hasta que, por contemplación, será transformado y capacitado para reflejar la semejanza de su Redentor. 2JT 18.1