Joyas de los Testimonios 3

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Cumplimiento de la gran comisión

Si la vida y la enseñanza de Cristo son el tema de nuestro constante estudio, cada acontecimiento nos servirá de base para un discurso impresionante. De esta manera predicaba Cristo el Evangelio en todas partes; mientras hablaba, su pequeño auditorio aumentaba hasta transformarse en una multitud. Los evangelistas de nuestro tiempo deben ser colaboradores de Cristo. Como los primeros discípulos, ellos tienen la misma seguridad: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y doctrinad a todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo: enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” Mateo 28:18-20. 3JT 313.2

La obra que el pueblo de Dios debe cumplir está mencionada así en la Palabra inspirada: “Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío a mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino delante de ti.” Marcos 1:1, 2. “He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma toma contentamiento: he puesto sobre él mi espíritu, dará juicio a las gentes. ... No se cansará, ni desmayará, hasta que ponga en la tierra juicio; y las islas esperarán su ley.” Isaías 42:1, 4. 3JT 313.3

Dios invita a los hombres a escudriñar diligentemente las exigencias de su ley. Su Palabra es sagrada, infinita. La causa de la verdad debe progresar como una lámpara que arde. Un estudio concienzudo de la Palabra hará conocer la verdad. El pecado y el error no podrán permanecer, pero la ley de Dios será justificada. “Así dice el Dios Jehová, el Creador de los cielos, y el que los extiende; el que extiende la tierra y sus verduras; el que da respiración al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan: Yo Jehová te he llamado en justicia, y te tendré por la mano; te guardaré y te pondré por alianza del pueblo, por luz de las gentes; para que abras ojos de ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que están de asiento en tinieblas.” Vers. 5-7. Los cristianos deben buscar su luz en la Palabra de Dios, y luego con fe, dar esta luz a los que moran en tinieblas. 3JT 314.1