Consejos Sobre la Salud

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Peligros y oportunidades

Sanatorio, California,

junio 3, 1907.

El médico se encuentra en una posición difícil. Se verá asediado por fuertes tentaciones, y a menos que sea protegido por el poder de Dios, lo que oiga y vea en su trabajo lo desanimará y contaminará su alma. Sus pensamientos deben elevarse constantemente hacia Dios. Esta es su única seguridad. Un médico tiene numerosas oportunidades para ganar almas para Dios, para animar a los desanimados y aliviar la desesperación que invade el alma cuando el cuerpo es torturado por el dolor. CSI 358.1

Pero algunos que han elegido la profesión médica son apartados con demasiada facilidad de los deberes que corresponden a un médico. Algunos debilitarán sus facultades por utilizarlas mal, de modo que no pueden rendir a Dios un servicio perfecto. Se colocan donde no pueden actuar con vigor, tacto y habilidad, y no comprenden que al desentenderse de las leyes de la salud se tornan deficientes y en esa forma roban y deshonran a Dios. CSI 358.2

Los médicos no debieran permitir que su atención se distraiga de su trabajo; tampoco debieran confinarse tan estrechamente a su trabajo profesional que se perjudiquen la salud. Obrando con el temor de Dios, debieran utilizar con sabiduría la fortaleza que Dios les ha dado. Nunca debieran pasar por alto los medios que Dios ha provisto para la preservación de la salud. Tienen el deber de colocar bajo el control de la razón toda facultad que Dios les ha dado. CSI 358.3