Elena De White: Mujer De Visión

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¡OH, PODER SABER QUÉ HACER!

A Elena no le atraía la idea de viajar a Europa, especialmente a tiempo para asistir al concilio misionero en septiembre de 1885. “Viajar a través del continente con el calor del verano y en mi condición de salud —escribió—, parecía casi presuntuoso” (RH, 15 de septiembre, 1885). Deseaba una orientación positiva para saber qué curso seguir. MV 235.4

A medida que se acercaba el tiempo establecido para iniciar [el viaje], mi fe fue severamente probada. Deseaba tanto a alguien de experiencia en quien pudiera confiar para recibir consejo y aliento. Mi valor había desaparecido, y anhelaba una ayuda humana, alguien que estuviese firmemente asido de arriba, y cuya fe estimulase la mía (Ibíd.). MV 235.5

Cuando el momento para la decisión final era inminente, W. C. White se escurrió desde Oakland para pasar unos pocos días en Healdsburg. Le habló a su madre en forma alentadora. Le señaló al pasado, cuando, bajo las circunstancias más prohibitivas, ella había avanzado por fe de acuerdo con la mejor luz que tenía, y el Señor la había fortalecido y sostenido. Sobre esta experiencia ella informó lo siguiente: MV 235.6

Lo hice así y decidí actuar según el juicio de la Asociación General, y emprender el viaje confiando en Dios. Mi baúl fue empacado y volví con él [Willie] a Oakland. Allí fui invitada a hablar a la iglesia el sábado de tarde. Vacilé; pero estas palabras me llegaron con poder: “Mi gracia te es suficiente” (Ibíd.). MV 236.1

Al escribir en su diario sobre esta experiencia, ella dijo: “Ya no estaba más incierta. Me animaría a ir con el grupo y cruzar al otro lado de las praderas” (MS 16a, 1885). Eramos doce que partimos de Oakland para el Este el lunes 13 de julio. Entre ellos estaban su hijo, Willie; su esposa, Mary, y la hija de ellos, Ella; también la Srta. Safa McEnterfer, a quien Elena escogió para que fuese con ella como compañera de viaje no sólo a través del país sino también a Europa. MV 236.2

Éste era su viaje 25° hacia la Costa Oeste o desde ella. El grupo paró brevemente en Battle Creek y South Lancaster. El viernes a las 10:00 de la mañana, después de escribir unas pocas horas, ella partió para Boston, donde ella y aquellos que viajaban con ella se embarcarían para Southampton, Inglaterra, Como el vapor Cephalonia iba a partir el sábado de tarde, el grupo fue a bordo el viernes de tarde como para tener todo acomodado antes del sábado. Ella mencionó que “casi logramos esto”. Su camarote era suficientemente grande como para que el grupo se reuniese allí para el culto del viernes de noche. Ella informó: “Todos participan. El Señor parece muy cercano, y me siento serena y tranquila” (Ibíd.). MV 236.3

El viaje a través del Atlántico llevó más de una semana. La mayor parte fue agradable, pero encontraron una tormenta, seguida por tiempo brumoso. Elena de White pudo escribir bastante, artículos y cartas, con la ayuda de Mary y Sara McEnterfer. Ella indicó: “Usamos el calígrafo [máquina de escribir] con buen resultado” (Ibíd.). MV 236.4