Search for: sábado
8201 La Única Esperanza, p. 51.2 (Ellen Gould White)
… ella sabía cuánto odiaban los judíos a los samaritanos. Sin embargo, Cristo le dijo que si ella se lo pidiese, él le daría agua viva. Esto la sorprendió más aún …
8202 La Única Esperanza, p. 52.3 (Ellen Gould White)
¡Cuánto se alegró ella de saberlo! Muy contenta corrió a la ciudad cercana y llamó a la gente para que viniera a ver a Jesús.
8203 La Única Esperanza, p. 52.5 (Ellen Gould White)
Durante su ministerio, Jesús visitó dos veces su antiguo hogar de Nazaret. En la primera visita fue a la sinagoga el día sábado.
8204 La Única Esperanza, p. 53.1 (Ellen Gould White)
Pero luego recordaron que Jesús había vivido entre ellos, como carpintero. Muchas veces lo habían visto trabajar en el taller con José. Y aunque sabían que sólo había realizado actos de amor y misericordia, no quisieron creer que él era el Mesías.
8205 La Única Esperanza, p. 55.3 (Ellen Gould White)
Jesús sabía que sus esperanzas se verían frustradas. El había venido para enseñarles algo mucho mejor que lo que ellos habían buscado.
8206 La Única Esperanza, p. 55.7 (Ellen Gould White)
… pecaminosidad. Saben que por sí mismos no pueden hacer ninguna cosa buena. Desean la ayuda de Dios, y él les concede esa bendición.
8207 La Única Esperanza, p. 58.1 (Ellen Gould White)
“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia”. Mateo 5:10. Cristo sabía que por su causa muchos de sus discípulos serían puestos en la prisión, y otros serían muertos. Pero les dijo que no se lamentaran por ello.
8208 La Única Esperanza, p. 59.1 (Ellen Gould White)
… escriba sabía que no había amado a los otros como a sí mismo. En vez de arrepentirse, trató de encontrar una excusa para su egoísmo. Por eso le preguntó a Jesús …
8209 La Única Esperanza, p. 61.1 (Ellen Gould White)
El Salvador guardó el sábado y también enseñó a sus discípulos a guardarlo. El sabía cómo debía observarse, porque él mismo lo había santificado.
8210 La Única Esperanza, p. 61.2 (Ellen Gould White)
… del sábado para santificarlo”. “El séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios”. “Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas …
8211 La Única Esperanza, p. 62.1 (Ellen Gould White)
Cuando miramos el sol y las estrellas, los árboles y las hermosas flores, debemos recordar que Cristo creó todas estas cosas y además hizo el sábado para ayudarnos a recordar su amor y poder.
8212 La Única Esperanza, p. 62.2 (Ellen Gould White)
Los maestros judíos habían establecido muchas reglas acerca de la forma de observar el sábado, y querían que todos las obedecieran rigurosamente. Además, vigilaban continuamente a Jesús para ver si él lo respetaba como a ellos les parecía.
8213 La Única Esperanza, p. 62.3 (Ellen Gould White)
Un sábado, cuando Cristo y sus discípulos regresaban de la sinagoga, pasaron por un campo de trigo. Era tarde y los discípulos tenían hambre, de manera que arrancaron …
8214 La Única Esperanza, p. 63.1 (Ellen Gould White)
Cualquier persona que pasara por un campo sembrado o por una huerta tenía permiso para juntar lo que necesitara para comer, pero no se permitía hacer esto en sábado. Los enemigos de Cristo al ver lo que hacían los discípulos le dijeron al Salvador:
8215 La Única Esperanza, p. 63.2 (Ellen Gould White)
“Tus discípulos hacen lo que no está permitido hacer en sábado”. Mateo 12:2 .
8216 La Única Esperanza, p. 63.4 (Ellen Gould White)
Si David, cuando estuvo hambriento, pudo comer de ese pan sagrado sin ser culpable, ¿no era justo que si los discípulos tenían hambre también tomaran algunos granos en las horas sagradas del sábado?
8217 La Única Esperanza, p. 63.5 (Ellen Gould White)
El sábado no fue establecido para ser una carga para el hombre, sino para hacerle bien, para darle paz y descanso. Por lo tanto, nuestro Señor dijo: “El sábado fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del sábado”. Marcos 2:27 .
8218 La Única Esperanza, p. 63.6 (Ellen Gould White)
“Aconteció también en otro sábado que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha.
8219 La Única Esperanza, p. 63.7 (Ellen Gould White)
“Y le acechaban los escribas y los fariseos para ver si en sábado lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarlo.
8220 La Única Esperanza, p. 64.1 (Ellen Gould White)
“Entonces Jesús les dijo: Os preguntaré una cosa: En sábado, ¿es lícito hacer bien o hacer mal?, ¿Salvar la vida o quitarla?