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781 Cristo Nuestro Salvador, p. 59.1 (Ellen Gould White)

En cualquier otro día, a toda persona que pasaba por un sembrado o huerto le era permitido tomar lo que quería comer. Pero no era así en día sábado. Los enemigos de Cristo vieron lo que los discípulos estaban haciendo, y dijeron al Salvador:

782 Cristo Nuestro Salvador, p. 59.2 (Ellen Gould White)

“¡Mira, tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el sábado!” Mateo 12:2 .

783 Cristo Nuestro Salvador, p. 59.4 (Ellen Gould White)

Si David pudo hacer tal cosa sin culpabilidad, ¿no podían los discípulos arrancar en las horas sagradas del sábado el grano que necesitaban para satisfacer su hambre?

784 Cristo Nuestro Salvador, p. 59.5 (Ellen Gould White)

El sábado no fué hecho para gravamen del hombre. Su objeto fué darle paz y descanso. Por eso nuestro Señor dijo: “El sábado fué hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del sábado.” Marcos 2:27 .

785 Cristo Nuestro Salvador, p. 59.6 (Ellen Gould White)

“Aconteció también en otro sábado, que entró en la sinagoga y enseñaba: y había allí un hombre que tenía seca la mano derecha.

786 Cristo Nuestro Salvador, p. 59.7 (Ellen Gould White)

“Y los escribas y los fariseos le estaban acechando, por ver si le sanaría en el sábado, a fin de hallar cómo podían acusarle.

787 Cristo Nuestro Salvador, p. 60.1 (Ellen Gould White)

“Jesús entonces les dijo: Yo os pregunto. ¿Es lícito en el sábado hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o destruirla?

788 Cristo Nuestro Salvador, p. 60.4 (Ellen Gould White)

Jesús les demostró cuán poco razonables eran mediante esta pregunta: “¿Qué hombre habría de vosotros, que tenga una sola oveja, el cual, si ella cayere en un hoyo en día de sábado, no le echará mano y la sacará?”

789 Cristo Nuestro Salvador, p. 60.5 (Ellen Gould White)

No pudieron ellos responder. Y en seguida él les dijo: “Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? así que es lícito hacer bien en día de sábado.” Mateo 12:11, 12 .

790 Cristo Nuestro Salvador, p. 60.6 (Ellen Gould White)

“Es lícito.” Es decir: está en conformidad con la ley. Jesús no reprendió a los judíos porque reverenciaban la ley de Dios, o porque guardaban el sábado. Por el contrario, siempre apoyó la ley en todas sus partes.

791 Cristo Nuestro Salvador, p. 61.3 (Ellen Gould White)

Cuando Cristo preguntó: “¿Es lícito en el sábado hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida o destruírla?” demostró que podía leer en los corazones de los malvados fariseos que le acusaban.

792 Cristo Nuestro Salvador, p. 61.4 (Ellen Gould White)

Mientras él trataba de salvar vidas curando a los enfermos, ellos trataban de destruír la suya condenándole a muerte. ¿Qué era mejor, matar en sábado, como ellos intentaban hacerlo, o sanar a los enfermos como él había hecho?

793 Cristo Nuestro Salvador, p. 61.6 (Ellen Gould White)

… el sábado. Muchas veces procuraron matarle porque no guardaba el sábado conforme a las tradiciones de ellos. Pero a él nada le importaba, y guardaba el sábado

794 Cristo Nuestro Salvador, p. 62.2 (Ellen Gould White)

Un sábado Jesús llegó a Betesda. Su corazón se llenó de compasión al ver allí a los pobres enfermos.

795 Cristo Nuestro Salvador, p. 62.4 (Ellen Gould White)

Aquel sábado el pobre hombre había tratado una vez más de llegar al estanque, pero en vano. Jesús le vió mientras volvía arrastrándose hacia la estera que …

796 Cristo Nuestro Salvador, p. 62.7 (Ellen Gould White)

No sabía aquel desdichado que delante de él estaba Uno que tenía poder para sanar no sólo a un enfermo sino a todos los que acudieran a él. Jesús le dijo: “Levántate, alza tu lecho, y anda.”

797 Cristo Nuestro Salvador, p. 63.3 (Ellen Gould White)

… en sábado. Pero el hombre les contestó: “Aquel que me sanó, él mismo me dijo: Alza tu lecho, y anda.” Juan 5:1-11 .

798 Cristo Nuestro Salvador, p. 63.4 (Ellen Gould White)

Disculparon entonces al que había sido sanado, pero censuraron al que se había atrevido a mandarle que llevara su lecho en sábado.

799 Cristo Nuestro Salvador, p. 63.5 (Ellen Gould White)

… en sábado y le mandó que llevara su camilla. Sabía que esto llamaría la atención de los rabinos, y le daría oportunidad para instruírlos. Y así fué. Los fariseos …

800 Cristo Nuestro Salvador, p. 63.6 (Ellen Gould White)

El Salvador les declaró que su acción estaba en armonía con la ley del sábado. Concordaba con la voluntad y la obra de Dios. “Mi Padre hasta ahora obra,” dijo, “y yo obro.” Juan 5:17 .