Search for: sábado
741 Conducción del Niño, p. 515.2 (Ellen Gould White)
… hacérseles saber y entender dónde están: que no están en casa, sino donde Dios se encuentra con su pueblo. Y debiera mantenérselos tranquilos y sin jugar, y …
742 Conducción del Niño, p. 525.4 (Ellen Gould White)
… —El sábado y domingo, en visiones de la noche, me pareció estar dando mi testimonio delante de la gente. En ambas ocasiones, me pareció estar en una grandiosa …
743 Conducción del Niño, p. 526.2 (Ellen Gould White)
… que sabíais resultaría en pensamientos, palabras y actos impuros, habiendo pedido primero la ayuda de Dios, ¿habéis tratado de mostrarles su peligro? ¿Les …
744 Conducción del Niño, p. 527.1 (Ellen Gould White)
… necesitamos saber discernir la verdadera piedad. Nuestra juventud necesita ser ayudada, levantada y alentada, pero de la manera debida; no, por ejemplo, como …
745 Conducción del Niño, p. 534.2 (Ellen Gould White)
… ; no saben que su fidelidad ha abierto manantiales de bendiciones que nunca pueden dejar de fluir; sólo por la fe ven a los hijos que han criado transformarse …
746 Conducción del Niño, p. 537.1 (Ellen Gould White)
… gozo, sabiendo que Cristo sufrió a fin de que por su pobreza y sufrimientos nosotros pudiésemos ser enriquecidos.— Primeros Escritos, 66, 67 .
747 Conducción del Niño, p. 537.2 (Ellen Gould White)
… . Debemos saber que nuestros pasos son ordenados por el Señor. Dios nos ayude en la gran obra de triunfar. El tiene coronas para los vencedores. Tiene mantos …
748 Cristo Nuestro Salvador, p. 8.6 (Ellen Gould White)
… Jesús. Sabían que el Salvador estaba por venir, pero esperaban que sería un gran rey que los haría ricos y poderosos. Eran demasiado orgullosos para pensar …
749 Cristo Nuestro Salvador, p. 9.6 (Ellen Gould White)
“Y aconteció que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se decían unos a otros: ¡Pasemos ahora hasta Belén, y veamos esta cosa que acaba de suceder, la cual el Señor nos ha hecho saber!
750 Cristo Nuestro Salvador, p. 13.1 (Ellen Gould White)
… podido saberlo; porque si hubiese sido obediente a la Palabra de Dios, el Señor se lo hubiera revelado.
751 Cristo Nuestro Salvador, p. 14.2 (Ellen Gould White)
Las palabras de Simeón le hicieron recordar la profecía de Isaías. Sabía que se referían a Jesús estas palabras admirables:
752 Cristo Nuestro Salvador, p. 15.1 (Ellen Gould White)
Dios no quiso dejar al pueblo en la ignorancia tocante a la misión de su Hijo. Los sacerdotes debieran haber enseñado a la gente a esperar al Salvador; pero no sabían ellos mismos nada de su venida.
753 Cristo Nuestro Salvador, p. 17.1 (Ellen Gould White)
… , hacédmelo saber, de modo que yo también vaya y le tribute homenaje.”
754 Cristo Nuestro Salvador, p. 18.1 (Ellen Gould White)
Herodes habló con engaño al decir que quería ir a adorar a Jesús. Deseaba saber dónde podría encontrar al niño, para mandarlo matar. Temía que el Salvador llegara a ser rey y le quitara su reino.
755 Cristo Nuestro Salvador, p. 18.6 (Ellen Gould White)
Herodes se encolerizó cuando supo que los magos se habían vuelto a su tierra por otro camino. Sabía lo que Dios había dicho por su profeta tocante a la venida de Cristo.
756 Cristo Nuestro Salvador, p. 19.3 (Ellen Gould White)
… no sabía qué hacer; por tanto Dios mandó un ángel para que le diera instrucciones. Siguiéndolas, José volvió a Nazaret. su antigua residencia.
757 Cristo Nuestro Salvador, p. 24.2 (Ellen Gould White)
… significaba. Sabía que él mismo, como Cordero de Dios, tendría que morir por los pecados de los hombres.
758 Cristo Nuestro Salvador, p. 24.5 (Ellen Gould White)
Los judíos tenían muchas ideas erróneas tocante al Mesías. Jesús lo sabía muy bien, pero no contradijo a los sabios. Como si estuviera deseoso de ser enseñado, hacía preguntas acerca de lo que los profetas habían escrito.
759 Cristo Nuestro Salvador, p. 25.7 (Ellen Gould White)
El respondió: “¿Cómo es que me buscabais? ¿No sabíais que debo ocuparme en las cosas de mi Padre?” Lucas 2:48, 49 .
760 Cristo Nuestro Salvador, p. 25.8 (Ellen Gould White)
Diciendo esto señalaba al cielo con el dedo. En su rostro brillaba una luz que los asombraba. Jesús sabía que era el Hijo de Dios y que había estado ocupado en la obra para la cual había sido enviado al mundo.