Search for: sábado
6541 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 490.2 (Ellen Gould White)
… permitírseme saber mi propio deber mejor de lo que otros pueden saberlo, especialmente en asuntos que Dios me ha revelado. Algunos me culparán por hablar …
6542 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 491.1 (Ellen Gould White)
… del sábado no puede sino prosperar.
6543 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 493.1 (Ellen Gould White)
… del sábado. Me pregunto muchas veces durante el día, ¿cómo puede prosperarnos Dios? Se está orando muy poco. De hecho, la oración está casi obsoleta. Pocos están …
6544 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 494.3 (Ellen Gould White)
… , porque sabía que serían más felices trabajando. Por lo que se me ha mostrado, este sistema de ociosidad es una maldición para el alma y el cuerpo. El trabajo …
6545 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 496.1 (Ellen Gould White)
… yo sabía que tenía una obra que hacer, y me parecía que Satanás estaba determinado a retraerme de ella. Había esperado largo tiempo porque nuestro cautiverio …
6546 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 496.2 (Ellen Gould White)
… del sábado y del domingo, y yo me encargaba del resto del tiempo, y de hablar por cerca de una hora y media en la tarde de cada día. Se nos escuchaba con mucha atención …
6547 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 498.3 (Ellen Gould White)
Llegué a sentirme débil y enferma del corazón, y en mi sueño caí postrada, cuando la mano del que me asistía me sostuvo, y me dijo: “Debes escuchar. Debes saberlo aunque te sea insoportable”.
6548 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 498.4 (Ellen Gould White)
… , no sabía esto! Ignoraba que existían tales sentimientos en los corazones de quienes hemos considerado como nuestros amigos en la prosperidad. ¡Si tan sólo …
6549 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 499.1 (Ellen Gould White)
… el sábado siguiente hablé de ellas.
6550 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 501.1 (Ellen Gould White)
… . Nadie sabía de mis faenas, o carga mental cuando me unía con la familia en devoción matutina y vespertina, y procuré colocar mis cargas sobre Aquel que nos …
6551 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 501.2 (Ellen Gould White)
… hubiese sabido que el número 12 se iba a demorar tanto, de ninguna manera hubiera enviado esa parte del asunto publicado en el número 11. Pensé que después …
6552 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 502.2 (Ellen Gould White)
… . El sábado y el domingo conocimos a los hermanos y las hermanas de las iglesias en la vecindad y nos sentimos libres de expresar nuestro testimonio a ellos …
6553 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 502.3 (Ellen Gould White)
… . El sábado 23, hablamos libremente a la iglesia de Newton y trabajamos con la iglesia de Convis el siguiente sábado y el domingo. Nos proponíamos regresar …
6554 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 503.2 (Ellen Gould White)
… no sabía que decir. Encontramos un fuerte espíritu de acusación contra nosotros. Cuando nos convencimos plenamente de que este espíritu era real, sentimos …
6555 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 505.2 (Ellen Gould White)
… para saber que jamás solicitaría ayuda a menos que se viera obligado por extrema necesidad. Y ahora que lo había hecho, imaginen los lectores sus sentimientos …
6556 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 507.2 (Ellen Gould White)
… no sabían nada. Cuando mis hermanos observan a estas personas tristes, y los escuchan expresar dudas respecto a su aceptación con Dios, acompañadas de sentimientos …
6557 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 512.3 (Ellen Gould White)
… no sabían que eran pobres y miserables, ciegos y desnudos. Aquellos que manejan verdades preciosas como si fueran arena, no saben cuántas veces su fría indiferencia …
6558 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 514.2 (Ellen Gould White)
… primer sábado del viaje lo pasamos en Orleans y ayunamos. Fue un día de gran solemnidad; procuramos humillarnos delante de Dios, y con corazones y espíritus …
6559 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 514.3 (Ellen Gould White)
… . Yo sabía que de ese modo no podría recobrar sus fuerzas y le rogaba que se pasara más tiempo sentado, pero la silla era una objeción.
6560 Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, p. 514.4 (Ellen Gould White)
… . Yo sabía que esta era la silla ideal. Pero el hermano que estaba conmigo me urgió a esperar y ordenar una silla que costaría solamente tres dólares menos. La …