Search for: sábado
6261 La Temperancia, p. 45.1 (Ellen Gould White)
… ella sabía sería una ocasión de glotonería y embriaguez. El apetito de Herodes por la comida abundante y el vino le daría a ella la oportunidad de hacerle …
6262 La Temperancia, p. 46.1 (Ellen Gould White)
… , deseando saber qué cosa pedir. La respuesta de la madre estaba lista: la cabeza de Juan el Bautista en un plato. Salomé al principio quedó aturdida. No comprendía …
6263 La Temperancia, p. 49.3 (Ellen Gould White)
… sin saber el daño que les está haciendo, pero cuando se les presenta el asunto en su verdadera luz, entonces son culpables delante de Dios si siguen complaciendo …
6264 La Temperancia, p. 55.1 (Ellen Gould White)
… cuerpo, sabiendo que es el único medio por el cual pueden desarrollarse la mente y el alma para edificar un carácter simétrico. Los hábitos que son contrarios …
6265 La Temperancia, p. 58.3 (Ellen Gould White)
… boca, sabiendo que contamina el templo de Dios. No beberá vino o licor, porque, como el tabaco, degradan todo el ser.— Manuscrito 130, 1899 .
6266 La Temperancia, p. 59.3 (Ellen Gould White)
… ? ¿No sabéis que “no sois vuestros? Porque comprados sois por precio: glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.— El Ministerio …
6267 La Temperancia, p. 72.1 (Ellen Gould White)
… que saben son malsanos. Dios pide que los apetitos sean purificados y que se renuncie a las cosas que no son buenas. Esta obra debe ser hecha antes que su pueblo …
6268 La Temperancia, p. 75.3 (Ellen Gould White)
… , porque sabe que si se les devolviera la salud, nuevamente la sacrificarían en aras del apetito malsano.— Spiritual Gifts 4:145 .
6269 La Temperancia, p. 78.1 (Ellen Gould White)
… que saben dejarán rastros perjudiciales en el organismo, aunque momentáneamente alivien el sufrimiento. Todo preparado venenoso, tomado de los reinos …
6270 La Temperancia, p. 82.1 (Ellen Gould White)
… vino. Sabían que era menester hacer la preparación más cuidadosa y solemne antes de presentarse en el santuario donde se manifestaba la presencia divina …
6271 La Temperancia, p. 82.2 (Ellen Gould White)
… , no saben dónde se detendrán; el apetito exige que se lo complazca, y es complacido para ruina de ellos. El cerebro se obnubila, la razón ya no sostiene las riendas …
6272 La Temperancia, p. 83.3 (Ellen Gould White)
… dulce —¿Sabemos de qué está hecha esta deliciosa sidra dulce? Los que convierten las manzanas en sidra para el mercado no son muy escrupulosos acerca de la …
6273 La Temperancia, p. 85.3 (Ellen Gould White)
… sidra. Sabiendo esto, me opongo decididamente a la elaboración de vino o sidra para ser usados como bebida. ... Si todos fueran vigilantes y fieles en guardar …
6274 La Temperancia, p. 87.2 (Ellen Gould White)
… lúpulo, sabiendo qué uso se dará al lúpulo.
6275 La Temperancia, p. 88.4 (Ellen Gould White)
… , que sabe bien la condición de la sociedad en los últimos días, describe el comer y el beber como los pecados que condenan a esta época. Nos dice que así como era …
6276 La Temperancia, p. 92.2 (Ellen Gould White)
… él sabe que no tiene ningún poder sobre el hombre que, cuando los pecadores lo incitan, tiene el valor moral para decir “No” honrada y positivamente. El tal ha …
6277 La Temperancia, p. 92.4 (Ellen Gould White)
… que sabe que aman y temen a Dios, y dígales: Ténganme bajo su cuidado; porque Satanás me tienta furiosamente. No tengo poder para huir de la trampa. Guárdenme …
6278 La Temperancia, p. 94.1 (Ellen Gould White)
… mundo sabía que la complacencia del apetito estaba trayendo flaqueza física y amortiguando las facultades perceptivas, de manera que no pudiesen discernirse …
6279 La Temperancia, p. 97.2 (Ellen Gould White)
… hábitos. Sabía cómo advertir a los jóvenes de los peligros de la contaminación y podía señalar a Cristo como la única fuente de ayuda a los que como él hubiesen …
6280 La Temperancia, p. 101.4 (Ellen Gould White)
… . Debemos saber que nuestros pasos están ordenados por el Señor. Que Dios nos ayude en nuestra gran obra de vencer. El tiene coronas para todos los que triunfan …