Testimonios para la Iglesia, Tomo 9

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“Obreros juntamente con Dios”

El Señor escucha los lamentos de los que se ocupan en su servicio. Ha prometido: “Sobre ti fijaré mis ojos”. Salmos 32:8. Andad humildemente con Dios y pedidle que os muestre claramente la senda del deber. Cuando hable a sus representantes y les pida que sean obreros juntamente con él, éstos harán la misma clase de trabajo que Jesús anunció como su obra cuando se paró a leer las Escrituras en la sinagoga de Nazaret. Abrió el libro del profeta Isaías y leyó: “El Espíritu de Jehová el Señor será sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel”. Isaías 61:1. 9TPI 162.6

La verdad se encuentra actualmente oscurecida en el mundo por las nubes del error que prevalecen. El que puede influir aun sobre los más humildes y ganarlos para Cristo, está colaborando con las agencias divinas en su esfuerzo por salvar a los perdidos. Al presentar a los pecadores un Salvador personal y perdonador, extendemos una mano de simpatía y amor como el de Cristo para tomar la mano del que ha caído, y asiéndonos por fe de la mano de Cristo, formamos un eslabón de unión entre el pecador y el Salvador. 9TPI 163.1

El fin está cerca, y cada alma debe andar con cuidado, con humildad y mansedumbre, con Cristo Jesús. Nuestro precioso Salvador, que refleja todos los rayos de verdad hacia el mundo, no quiere que coloquemos nuestra confianza en los príncipes ni en el hijo del hombre, en quienes no hay ayuda; sino que nos apoyemos plenamente en él. Dice: “Separados de mí nada podéis hacer”. Juan 15:5. Necesitamos contemplar constantemente a Jesús a fin de que imprima sobre nosotros su hermosa imagen. Debemos contemplar al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Entonces revelaremos a Cristo ante nuestros semejantes. 9TPI 163.2