Notas biográficas de Elena G. de White

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Encontrando alivio en el trabajo por las almas

Apenas había pasado una semana desde su llegada al hogar de su hijo, el pastor W. C. White, en Oakland, California, cuando la Sra. White asistió a un congreso que se realizó en Sacramento, del 13 al 25 de octubre. Casi cada día ella habló al pueblo, y durante el último sábado de tarde dio una conferencia sobre temperancia a un auditorio de unas cinco mil personas. NBEW 286.1

A menudo, durante los meses del invierno de 1881-82, la Sra. White se reunía con iglesias locales y pequeños grupos de creyentes en los valles de Sonoma, Napa, y en su vecindario. “Estaba débil de salud—escribió en su primer informe de aquellos trabajos entre las iglesias—; pero la evidencia preciosa del favor de Dios pagó con creces el esfuerzo realizado. NBEW 286.2

“Ojalá que nuestras iglesias más pequeñas pudieran ser visitadas más a menudo. Los fieles, que se mantienen firmemente en defensa de la verdad, serían alegrados y fortalecidos por el testimonio de sus hermanos. NBEW 286.3

“Quiero animar a los que se reúnen en pequeños grupos a adorar a Dios. Hermanos y hermanas, no os sintáis desanimados porque sois pocos en número. El árbol, que se sostiene solo en la llanura, esparce sus raíces más profundamente en la tierra, envía sus ramas con más amplitud en todas direcciones, y se desarrolla más fuerte y más simétrico mientras él solo combate contra la tempestad y se regocija con la luz del sol. Así el cristiano, cuando no tiene el apoyo de la dependencia terrenal, puede aprender a confiar en Dios y puede ganar fuerza y valor con todo conflicto. NBEW 286.4

“Quiera el Señor bendecir a los hermanos esparcidos y solitarios, y hacerlos eficientes obreros para él... Hermanos, no olvidéis las necesidades de estas compañías pequeñas y aisladas. Se hallará que Cristo es un huésped en sus pequeñas reuniones”.3 NBEW 287.1