Mensajes Selectos Tomo 3

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Todos estarán o en el ejército de Cristo o en el de Satanás

Estamos acercándonos a la finalización de la historia de esta tierra, cuando podrá haber sólo dos bandos, y todo hombre, mujer y niño estará en uno de estos dos ejércitos. Jesús será el General de un ejército; Satanás será el dirigente del ejército opositor. Todos los que están quebrantando y enseñando a otros a quebrantar la ley de Dios, el fundamento de su gobierno en los cielos y en la tierra, están comandados por un jefe superior, que los dirige en oposición al gobierno de Dios. “Los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada” (Judas 6) son rebeldes contra la ley de Dios, y enemigos de todos los que aman y obedecen sus mandamientos. Estos súbditos, con Satanás su dirigente, reunirán a otros en sus filas usando cualquier medio posible, para fortalecer sus fuerzas e imponer el cumplimiento de sus demandas. 3MS 483.2

Por medio de sus engaños y falsedades, Satanás quiere arrastrar, si fuera posible, a los propios escogidos. Su engaño no es minúsculo. El tratará de presionar, fustigar, falsificar, acusar y engañar a todos aquellos a quienes no pueda obligar a darle honor y ayudarlo en su obra. Su gran éxito reside en mantener confundidas las mentes de los hombres, conservándolos en la ignorancia respecto de sus artimañas, porque entonces puede inducir a los desprevenidos, por así decirlo, con los ojos vendados... 3MS 483.3

El sábado será el tema de discusión del conflicto final—El sábado es el tema que probará a todos. Es la línea de demarcación entre los leales y fieles y los desleales y transgresores. Este es el sábado que Dios ordenó, y los que aseveran ser observadores de los mandamientos, los que creen que ellos están ahora bajo la proclamación del mensaje del tercer ángel, verán la parte importante que el sábado del cuarto mandamiento tiene en ese mensaje. Es el sello del Dios vivo. No disminuirán las demandas del sábado para acomodarlo a sus negocios o conveniencias.—Manuscrito 34, 1897. 3MS 484.1

Juan describe en el Apocalipsis la unidad de los que viven en la tierra y que invalidan la ley de Dios. “Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles”. Apocalipsis 17:13-14. “Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas”. Cap. 16:13. 3MS 484.2

Todos los que exaltan y adoran el falso día de descanso, convertido en ídolo, un día que Dios no bendijo, ayudan al diablo y a sus ángeles con todo el poder de la habilidad que Dios les dio, el cual han pervertido para usarlo mal. Inspirados por otro espíritu, que cegará su discernimiento, no pueden ver que la exaltación del domingo es totalmente una institución de la Iglesia Católica... 3MS 484.3

El sábado es el asunto que divide el mundo—El Señor del cielo permite que el mundo elija a quién quiere tener como su gobernante. Lean todos cuidadosamente el capítulo 13 del Apocalipsis, porque concierne a todo ser humano, grande o pequeño. Todo ser humano debe decidirse, ora por el Dios verdadero y viviente, quien ha dado al mundo el monumento conmemorativo de la creación, el sábado o séptimo día, ora por un falso día de descanso, instituido por los hombres que se han exaltado por encima de todo lo que se llama Dios o que se adore, que han tomado sobre sí mismos los atributos de Satanás para oprimir a los leales y fieles que observan los mandamientos de Dios. Este poder perseguidor hará obligatorio el culto de la bestia, insistiendo en la observancia del día de reposo que él ha instituido. Así blasfema contra Dios, sentándose “en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios”. 2 Tesalonicenses 2:4. 3MS 484.4

Los 144.000 libres de engaño—Uno de los rasgos notables en la presentación de los 144.000 es que “en sus bocas no fue hallada mentira”. Apocalipsis 14:5. El Señor ha dicho: “Bienaventurado el hombre... en cuyo espíritu no hay engaño”. Salmos 32:2. Ellos profesan ser hijos de Dios, y son presentados como siguiendo al Cordero por dondequiera que va. Aparecen delante de nosotros como estando en pie sobre el monte Sión, ceñidos para el servicio santo, vestidos de un blanco manto de lino, que es la justicia de los santos. Pero todos los que sigan al Cordero en el cielo lo habrán seguido antes en la tierra, con una obediencia confiada, amante y dispuesta; lo siguieron no en forma displicente y caprichosa, sino con toda confianza, lealmente, como el rebaño sigue al pastor... 3MS 485.1

Satanás hace su esfuerzo final por la supremacía—El mundo está asociado con las llamadas iglesias cristianas para invalidar la ley de Jehová. La ley de Dios es puesta a un lado, es pisoteada, y de parte de todos los que componen el pueblo leal de Dios asciende al cielo la oración: “Tiempo es de actuar, oh Jehová, porque han invalidado tu ley”. Salmos 119:126. Satanás está haciendo su último y más poderoso esfuerzo para conquistar la supremacía; está haciendo su último gran ataque contra los principios de la ley de Dios. Abunda una incredulidad desafiante. 3MS 485.2

Después de que Juan describe en Apocalipsis 16 ese poder obrador de milagros que ha de reunir al mundo para el gran conflicto, los símbolos son dejados y la trompeta produce una vez más un sonido certero. “He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza”. Apocalipsis 16:15.—Manuscrito 7a, 1896. 3MS 486.1