Testimonios Selectos Tomo 4

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La preparación para el bautismo

Los candidatos para el bautismo necesitan una preparación más cabal. Necesitan ser instruídos más fielmente de lo que generalmente lo han sido. Los principios de la vida cristiana han de ser presentados claramente a los recién venidos a la verdad. Nadie puede depender de su profesión de fe como prueba de que tiene una relación salvadora con Cristo. No hemos de decir solamente: Yo creo, sino practicar la verdad. Conformándonos a la voluntad de Dios en nuestras palabras, nuestro comportamiento y carácter, es como probamos nuestra relación con él. Cuando quiera que uno renuncie al pecado, que es la transgresión de la ley, su vida será puesta en conformidad con la ley, en perfecta obediencia. Esta es la obra del Espíritu Santo. La luz de la Palabra estudiada cuidadosamente, la voz de la conciencia, las luces del Espíritu, producen en el corazón verdadero amor a Cristo, quien se dió como sacrificio completo para redimir toda la persona: el cuerpo, el alma y el espíritu. Y el amor se manifiesta por la obediencia. La línea de demarcación será clara entre los que aman a Dios y guardan sus mandamientos, y aquellos que no le aman y desprecian sus preceptos. 4TS 288.4

Los fieles hombres y mujeres que sean cristianos deben tener un interés intenso en impartir al alma convencida un correcto conocimiento de la justicia en Cristo Jesús. Si algunos han permitido que el deseo de satisfacción egoísta llegue a ser supremo en su vida, los creyentes fieles deben velar por estas almas como quienes tienen que dar cuenta. No deben descuidar la instrucción fiel, tierna y amante tan esencial para los jóvenes conversos, a fin de que no haya obra hecha a medias. La primera experiencia debe ser correcta. 4TS 289.1

Satanás quiere que nadie vea la necesidad de una completa entrega a Dios. Cuando el alma deja de hacer esta entrega, no abandona el pecado; los apetitos y pasiones luchan por el dominio; las tentaciones confunden la conciencia, de manera que la verdadera conversión no se realiza. Si todos tuviesen un concepto del conflicto que cada alma debe sostener con los agentes satánicos que están tratando de entrampar, seducir y engañar, habría una labor diligente mucho mayor en favor de los que son jóvenes en la fe. 4TS 289.2

Estas almas, abandonadas a sí mismas, son con frecuencia tentadas, y no disciernen lo malo de la tentación. Hágaseles sentir que es su privilegio solicitar consejo. Déjeseles buscar la sociedad de aquellos que pueden ayudarles. Tratando con aquellos que aman y temen a Dios, recibirán fuerza. 4TS 289.3

Nuestra conversación con estas almas debe ser de un carácter espiritual y animador. El Señor nota los conflictos de todos los seres débiles que dudan y luchan, y ayudará a todos los que le invocan. Verán el cielo abierto delante de sí, y los ángeles de Dios que bajan y suben por la escalera resplandeciente por la cual ellos están tratando de subir. 4TS 290.1

La obra de los padres.—Los padres cuyos hijos deben ser bautizados tienen una obra que hacer, tanto en cuanto a examinarse a sí mismos como en cuanto a dar instrucciones fieles a sus hijos. El bautismo es un rito muy sagrado e importante, y debe comprenderse cabalmente su significado. Significa arrepentirse del pecado, y entrar en una nueva vida en Cristo Jesús. No debe haber indebido apresuramiento para recibir este rito. Cuenten tanto los padres como los hijos el costo. Al consentir en que sus hijos sean bautizados, los padres se comprometen solemnemente a ser fieles mayordomos para con estos hijos, a guiarlos en la edificación de su carácter. Se comprometen a cuidar con interés especial estos corderos del rebaño, a fin de que no deshonren la fe que profesan. 4TS 290.2

Debe darse instrucción religiosa a los niños desde sus más tiernos años. Debe serles dada no con espíritu de condenación, sino con un espíritu alegre y feliz. Las madres necesitan estar en guardia constantemente, no sea que la tentación llegue a los niños en forma que no la reconozcan. Los padres han de guardar a sus hijos con instrucciones sabias y placenteras. Como los mejores amigos de estos inexpertos, deben ayudarles en la obra de vencer, porque para ellos el ser victoriosos significa todo. Deben considerar que sus propios hijos amados que están tratando de hacer lo recto, son miembros más jóvenes de la familia del Señor, y deben sentir intenso interés en cuanto a andar rectamente en el camino de la obediencia del Rey. Con amante interés, deben enseñarles día tras día lo que significa ser hijos de Dios y entregar la voluntad en obediencia a él. Enseñadles que la obediencia a Dios entraña obediencia a los padres. Esta debe ser una obra de cada día y hora. Padres, velad, velad, y orad, y haced de vuestros hijos vuestros compañeros. 4TS 290.3

Cuando llega el período más feliz de su vida, y en su corazón aman a Jesús y desean ser bautizados, obrad fielmente con ellos. Antes que reciban el rito, preguntadles si es su primer propósito en la vida trabajar para Dios. Entonces explicadles cómo principiar. Las primeras lecciones significan mucho. Con sencillez, enseñadles a prestar su primer servicio a Dios. Presentadles esta obra de la manera más fácil de comprender que sea posible. Explicadles lo que significa darse al Señor, hacer exactamente lo que su Palabra indica, bajo el consejo de padres cristianos. 4TS 291.1

Después de trabajar fielmente, si estáis convencidos de que vuestros hijos comprenden el significado de la conversión y el bautismo, y son verdaderamente convertidos, sean bautizados. Pero, repito, ante todo preparaos a vosotros mismos a fin de actuar como fieles pastores para guiar sus pies inexpertos por la senda estrecha de la obediencia. Dios debe obrar en los padres para que ellos puedan dar a sus hijos un buen ejemplo, de amor, cortesía y humildad cristiana, y así de una entrega completa del yo a Cristo. Si consentís en el bautismo de vuestros hijos y luego los dejáis hacer como quieren, no sintiendo el deber especial de mantener sus pies en la senda recta, vosotros mismos sois responsables si pierden la fe, el valor y el interés en la verdad. 4TS 291.2

La obra del pastor.—Los candidatos adultos deben comprender su deber mejor que los jóvenes; pero el pastor de la iglesia tiene un deber que cumplir para con estas almas. ¿Tienen malas costumbres y prácticas? Es deber del pastor tener reuniones especiales con ellos. Déles estudios bíblicos, converse y ore con ellos, y muéstreles claramente lo que el Señor requiere de ellos. Léales la enseñanza de la Biblia acerca de la conversión. Muéstreles cuál es el fruto de la conversión, la evidencia de que aman a Dios. Muéstreles que la verdadera conversión es un cambio de corazón, de pensamientos y propósitos. Han de renunciar a las malas costumbres. Han de desechar los pecados de la maledicencia, los celos y la desobediencia. Deben sostener una guerra contra todo mal rasgo de carácter. Entonces el que cree puede apropiarse comprensivamente la promesa: “Pedid, y se os dará.” 3 4TS 291.3