Testimonios Selectos Tomo 3

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Capítulo 13—El poder de Satanás

El Hombre caído es el cautivo legítimo de Satanás. La misión de Cristo consistió en rescatarle del poder de su gran adversario. El hombre está naturalmente inclinado a seguir las sugestiones de Satanás, y no puede resistir con éxito a un enemigo tan terrible, a menos que Cristo, el poderoso Conquistador, more en él, guiando sus deseos y dándole fuerza. Dios solo puede limitar el poder de Satanás. Este va de aquí para allá por la tierra, recorriéndola de un lado al otro. Ni por un solo instante queda desprevenido, por temor a perder una oportunidad de destruir las almas. Es importante que los hijos de Dios lo entiendan a fin de poder escapar de sus trampas. Satanás está preparando sus engaños, para que en su última campaña contra el pueblo de Dios, éste no entienda que se trata de él. “Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz.” 2 Corintios 11:14. Mientras que algunas almas engañadas sostienen que él no existe, las está llevando cautivas y trabaja extensamente por su medio. Satanás conoce mejor que los hijos de Dios el poder que ellos pueden tener sobre él cuando su fuerza está en Cristo. Cuando humildemente solicita ayuda del poderoso Conquistador, el más débil creyente en la verdad, confiando firmemente en Cristo, puede repeler con éxito a Satanás y toda su hueste. El es demasiado astuto para presentar abierta y audazmente sus tentaciones, porque entonces se despertarían las soñolientas energías del cristiano, quien confiaría en el poderoso Libertador. Pero se presenta inadvertido, y obra por engaño mediante los hijos de desobediencia que profesan la piedad. 3TS 46.1

Satanás irá al extremo de su poder para acosar, tentar y desviar al pueblo de Dios. El que se atrevió a enfrentarse con nuestro Señor para tentarle y desafiarle, y que tuvo poder para tomarlo en sus brazos y llevarlo al pináculo del templo, y hasta la cumbre de una altísima montaña, ejercerá su poder hasta un grado asombroso sobre la presente generación, que dista mucho de tener la sabiduría de su Señor, y que ignora casi completamente la sutileza y fuerza de Satanás. En una manera maravillosa afectará el cuerpo de los que están por naturaleza inclinados a hacer su voluntad. Satanás se regocija cuando se le considera como un mito. Cuando es objeto de burla, y representado por alguna ilustración infantil, o como algún animal, esto le conviene perfectamente. Se le cree tan inferior, que las mentes humanas están completamente desprevenidas en cuanto a sus planes sabiamente trazados, y casi siempre tiene éxito. Si su poder y sutileza fuesen comprendidos, muchos estarían preparados para resistirle con éxito. 3TS 46.2

Todos debieran entender que Satanás fué una vez un ángel muy exaltado. Su rebelión hizo que fuera echado del cielo, pero no destruyó sus facultades ni hizo de él una bestia. Desde su caída, volvió su poderosa fuerza contra el gobierno del Cielo. Se ha estado volviendo más astuto, y ha aprendido cuál es la manera en que puede triunfar más completamente al presentar sus tentaciones a los hijos de los hombres. 3TS 47.1

Satanás ha inventado fábulas a fin de engañar. Principió en el cielo a guerrear contra el fundamento del gobierno de Dios, y desde su caída ha continuado en su rebelión contra la ley de Dios, y ha inducido a la mayoría de los que profesan ser cristianos a hollar bajo sus pies el cuarto mandamiento, que presenta al Dios viviente. Arrancó el sábado original del Decálogo, y substituyó en su lugar uno de los días hábiles de la semana. 3TS 47.2

La gran mentira original que él dijo a Eva en el Edén: “De seguro que no moriréis,” fué el primer sermón que se predicara alguna vez sobre la inmortalidad del alma. Aquel sermón fué coronado de éxito, y le siguieron resultados terribles. Satanás ha inducido a las mentes a recibir ese sermón como verdad, y los predicadores lo proclaman, lo cantan y lo mencionan en sus oraciones. 3TS 47.3

Se están popularizando rápidamente las fábulas de que no hay diablo literal alguno y de que habrá un tiempo de prueba después de la venida de Cristo. Las Escrituras aseveran claramente que el destino de toda persona quedará fijado para siempre al momento de la venida del Señor. “El que es injusto, sea injusto todavía: y el que es sucio, ensúciese todavía: y el que es justo, sea todavía justificado: y el santo sea santificado todavía. Y he aquí, yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según fuere su obra.” Apocalipsis 22:11, 12. 3TS 48.1

Satanás se ha aprovechado de las fábulas populares para ocultarse. Se presenta a los pobres y engañados mortales mediante el espiritismo moderno, el cual no impone limitaciones a los de ánimo carnal, y cuando se sigue, separa las familias, crea celos y odio, y concede libertad a las más degradantes propensiones. El mundo sabe muy poco todavía de la influencia corruptora del espiritismo. El telón fué levantado, y me fué revelada gran parte de su obra terrible. Vi a algunas personas que habían tenido experiencia en el espiritismo, y renunciado después a él, que se estremecen al reflexionar en cuán cerca estuvieron de la ruina completa. Habían perdido el dominio propio, y Satanás les hacía hacer lo que detestaban. Pero aun dichas personas tienen tan sólo una débil idea de lo que es el espiritismo. Los ministros inspirados de Satanás pueden vestir con elocuencia este monstruo abominable, ocultar su deformidad y hacerlo aparecer hermoso para muchos. Pero proviene tan directamente de su majestad satánica, que él sostiene tener el derecho a dominar a cuantos tengan algo que ver con él, porque se han aventurado sobre terreno prohibido y han perdido todo derecho a ser protegidos por su Hacedor. 3TS 48.2

Algunas pobres almas que fueron fascinadas por las palabras elocuentes de los maestros del espiritismo, y se entregaron a su influencia, descubren más tarde su carácter mortífero y quisieran renunciar a él y huír de él, pero no pueden. Satanás las retiene por su poder, y no quiere dejarlas ir libres. El sabe que le pertenecen seguramente mientras se hallan bajo su dominio especial, pero que una vez libres de su poder, nunca las podría inducir a creer ya en el espiritismo, ni a colocarse tan directamente bajo su dominio. La única manera en que estas pobres almas pueden vencer a Satanás, consiste en discernir entre la pura verdad de la Biblia y las fábulas. Al reconocer las exigencias de la verdad, se sitúan donde pueden ser ayudadas. Debieran rogar a aquellos que han tenido experiencia religiosa, quienes tienen fe en las promesas de Dios, que intercedan en su favor ante el poderoso Libertador. Ello representará un conflicto reñido. Satanás reforzará a sus malos ángeles que han dominado a estas personas, pero si los santos de Dios, con profunda humildad, oran y ayunan, sus oraciones prevalecerán. Jesús comisionará a ángeles santos para resistir a Satanás, y éste será ahuyentado y su poder sobre los afligidos quebrantado. “Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.” Marcos 9:29. 3TS 48.3

Los predicadores populares no pueden resistir con éxito al espiritismo. No tienen nada con qué proteger a sus rebaños de su influencia nefasta. Gran parte de los tristes resultados del espiritismo, recaerá sobre los ministros de esta época, porque han pisoteado la verdad, y preferido las fábulas. El sermón que Satanás predicó a Eva con referencia a la inmortalidad del alma: “De seguro que no moriréis,” lo han reiterado desde el púlpito, y la gente lo recibe como pura verdad bíblica. Es el fundamento del espiritismo. En ninguna parte enseña la Palabra de Dios que el hombre es inmortal. La inmortalidad es atributo de Dios únicamente, “quien solo tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver: al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.” 1 Timoteo 6:16. 3TS 49.1

La Palabra de Dios, debidamente comprendida y aplicada, es una salvaguardia contra el espiritismo. Un infierno eternamente ardiente, predicado desde el púlpito, y presentado constantemente a la gente, representa una injusticia para el carácter benevolente de Dios. Le presenta como el mayor tirano del universo. Este difundido dogma ha hecho volver a millares hacia el universalismo, la incredulidad y el ateísmo. La Palabra de Dios es clara. Es una recta cadena de verdad, y resultará un ancla para aquellos que estén dispuestos a recibirla, aun cuando hayan de sacrificar sus apreciadas fábulas. Ella los salvará de los terribles engaños de estos tiempos peligrosos. Satanás ha inducido a los predicadores de las diferentes iglesias a aferrarse tenazmente a sus errores populares, como indujo a los judíos a aferrarse en su ceguera a sus sacrificios y a crucificar a Cristo. El rechazo de la luz y la verdad deja a los hombres cautivos, sujetos a los engaños de Satanás. Cuanto mayor es la luz que rechazan, tanto mayor será el poder del engaño y de las tinieblas que los sobrecogerán. 3TS 49.2

Me fué mostrado que el verdadero pueblo de Dios es la sal de la tierra y la luz del mundo. Dios requiere de él que progrese continuamente en el conocimiento de la verdad, y en el camino de santidad. Entonces comprenderá la venida de Satanás, y en la fuerza de Jesús le resistirá. Satanás llamará en su ayuda legiones de sus ángeles para oponerse a los progresos aun de un alma, y si posible fuese, la arrebataría de las manos de Cristo. 3TS 50.1

Vi a los malos ángeles contender por las almas, y a los ángeles de Dios resistiéndoles. El conflicto era intenso. Los malos ángeles estaban corrompiendo la atmósfera con su influencia venenosa, y se cernían en tropel alrededor de aquellas almas para entumecer sus sensibilidades. Los ángeles santos estaban mirando con ansiedad, y esperando para rechazar las huestes de Satanás. Pero no es obra de los ángeles buenos dominar las mentes de los hombres contra su voluntad. Si ellos se entregan al enemigo y no hacen esfuerzo para resistirle, entonces los ángeles de Dios no pueden hacer mucho más que mantener en jaque a la hueste de Satanás para que no destruya a los que están en peligro hasta que se les haya dado mayor luz con el fin de despertarlos y hacerlos mirar al Cielo por ayuda. Jesús no comisionará a los ángeles santos para que libren a aquellos que no hacen esfuerzo para ayudarse a sí mismos. 3TS 50.2

Si Satanás ve que corre peligro de perder a un alma, hace cuanto puede para conservarla. Y cuando la persona llega a darse cuenta de su peligro, y, con angustia y fervor busca fortaleza en Jesús, Satanás teme perder un cautivo, y llama un refuerzo de sus ángeles para rodear a la pobre alma y formar una muralla de tinieblas en derredor de ella para que la luz del cielo no la alcance. Pero si el que está en peligro persevera, y en su impotencia se aferra a los méritos de la sangre de Cristo, nuestro Salvador escucha la ferviente oración de fe, y envía refuerzos de aquellos ángeles poderosos en fortaleza para que le libren. Satanás no puede soportar que se apele a su poderoso rival, porque teme y tiembla delante de su fuerza y majestad. Al sonido de la oración ferviente, toda la hueste de Satanás tiembla. El continúa llamando legiones de malos ángeles para lograr su objeto. Cuando los ángeles todopoderosos, revestidos de la armadura del cielo, acuden en auxilio del alma perseguida que desmaya, Satanás y su hueste retroceden, sabiendo perfectamente que han perdido la batalla. Los voluntarios súbditos de Satanás, son fieles, activos y unidos en un objeto, y aunque se aborrecen y hacen guerra unos a otros, aprovechan toda oportunidad para promover su común interés. Pero el gran General del cielo y de la tierra ha limitado el poder de Satanás. 3TS 51.1

Lo que he experimentado ha sido singular, y durante años he sufrido pruebas mentales peculiares. La condición del pueblo de Dios, y mi relación con la obra de Dios, me han producido a menudo un peso de tristeza y desaliento que no puede expresarse. Durante años, he considerado al sepulcro como un dulce lugar de reposo. En mi última visión, pregunté a mi ángel acompañante por qué se me dejaba sufrir tal perplejidad mental, y por qué quedaba tan a menudo arrojada sobre el terreno de batalla de Satanás. Rogué que si había de estar tan íntimamente relacionada con la causa de la verdad, fuese librada de estas pruebas severas. Hay poder y fuerza en los ángeles de Dios, y yo rogué que ellos me escudasen. 3TS 51.2

Entonces me fué presentada nuestra vida pasada, y se me mostró que Satanás había buscado de varias maneras destruir nuestra utilidad; que muchas veces había hecho sus planes para apartarnos de la obra de Dios; se había presentado de diferentes maneras, y por medio de diversos agentes, para lograr sus propósitos; pero el ministerio de los santos ángeles le había derrotado. Vi que, en nuestros viajes de lugar en lugar, con frecuencia había colocado a sus malos ángeles en nuestra senda para causar un accidente que nos ocasionase la muerte; pero los santos ángeles fueron enviados al lugar para librarnos. Diversos accidentes nos pusieron a mi esposo y a mí misma en grave peligro, y nuestra protección ha sido maravillosa. Vi que habíamos sido objeto especial de los ataques de Satanás, por causa de nuestro interés en la obra de Dios y nuestra relación con ella; y al ver el gran cuidado que Dios ejerce en todo momento en favor de quienes le aman y le temen, ello me inspiró confianza en Dios, y me sentí reprendida por mi falta de fe. 3TS 52.1