Testimonios Selectos Tomo 3

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Reuniones de temperancia

Se nos solicitó insistentemente que tomásemos parte en una gran reunión de temperancia, esfuerzo muy digno de alabanza, que se estaba realizando entre los mejores ciudadanos de Battle Creek. 3TS 281.2

Fué en ocasión de la visita del gran circo Barnum a esa ciudad, el 28 de junio, cuando las señoras de la Unión Cristiana de Mujeres Temperantes asestaron un importante golpe en favor de la temperancia y de la reforma al organizar un inmenso restaurant temperante para acomodar a las muchedumbres provenientes del campo que se congregaban para visitar el circo, impidiéndoles así visitar las tabernas y cantinas, donde habrían estado expuestas a la tentación. La gigantesca tienda que usaba la Asociación de Míchigan para sus congresos, en la que cabían 5.000 personas, fué levantada para la ocasión. Bajo este inmenso tabernáculo de lona, se pusieron quince o veinte mesas para acomodar a los huéspedes. 3TS 281.3

Al ser invitado, el Sanatorio puso una gran mesa en el centro del gran pabellón, abundantemente provista de deliciosas frutas, cereales y legumbres. Esta mesa constituía la atracción principal, y era más favorecida que cualquier otra. Aunque tenía unos diez metros de largo, estaba tan atestada que fué necesario añadir otra de unos seis metros, la que también se vió muy concurrida. 3TS 281.4

Por invitación de la Comisión de Arreglos, formada por el alcalde Austin, W. H. Skinner, cajero del banco First National y C. C. Peavey, hablé en la enorme tienda el domingo 1 de julio por la noche, acerca de la temperancia cristiana. Dios me ayudó aquella noche, y aunque hablé 90 minutos, la muchedumbre de más de 5.000 personas escuchó en un silencio absoluto. 3TS 282.1