Mensajes Selectos Tomo 1

32/237

Capítulo 8—La disposición a gastar y ser gastados*

EL QUE ama a Dios sobre todas las cosas y a su prójimo como a sí mismo, trabajará comprendiendo constantemente que es un espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres. Haciendo suya la voluntad de Dios, revelará en su vida el poder transformador de la gracia de Cristo. En todas las circunstancias de la vida, tomará el ejemplo de Cristo como guía. 1MS 100.1

Todo leal y abnegado obrero de Dios tiene la disposición de gastar y ser gastado por causa de otros. Cristo dice: “El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará”. Juan 12:25. Mediante esfuerzos fervientes y reflexivos para ayudar donde sea necesario, el verdadero cristiano muestra su amor a Dios y a sus prójimos. Quizá pierda su vida en el servicio. Pero cuando venga Cristo para reunir sus joyas, la encontrará otra vez. 1MS 100.2

Mis hermanos y hermanas, no gastéis mucho dinero y tiempo en el yo, por causa de la apariencia. Los que hacen esto están obligados a dejar sin hacer muchas cosas que habrían consolado a otros, irradiando un calor reconfortante a sus espíritus cansados. Todos necesitamos aprender a utilizar más fielmente las oportunidades que con tanta frecuencia nos llegan de proporcionar luz y esperanza a las vidas ajenas. ¿Cómo podemos utilizar esas oportunidades, si nuestros pensamientos se concentran en el yo? El que es egocéntrico pierde incontables ooprtunidades de hacer lo que habría producido bendiciones a otros y a sí mismo. En todas las circunstancias, es el deber del siervo de Cristo preguntarse: “¿Qué puedo hacer para ayudar a otros?” Habiendo hecho lo mejor que pueda, ha de dejar los resultados con Dios. 1MS 100.3

Deseo vivir de tal manera que, en la vida futura, pueda sentir que en esta vida hice todo lo que pude. Dios ha preparado para todos cierta clase de placer que puede ser disfrutado por ricos y pobres por igual: es el placer que se encuentra en cultivar la pureza del pensamiento y la abnegación en las acciones, el placer que proviene de pronunciar palabras de simpatía y efectuar actos de bondad. De los que efectúan un servicio tal brilla la luz de Cristo para alumbrar las vidas oscurecidas por muchas sombras. 1MS 101.1

Dios es deshonrado cuando dejamos de presentar la verdad claramente unos a otros. Pero hemos de hablar la verdad con amor poniendo ternura y simpatía en nuestra voz. 1MS 101.2

Están sobre nosotros los peligros de los últimos días. Los que viven para agradarse y complacerse a sí mismos, están deshonrando al Señor. El no puede trabajar por medio de ellos, pues lo representarían mal delante de los que ignoran la verdad. Sed muy cuidadosos de no estorbar, debido a un uso poco sabio de los recursos, la obra que el Señor quiere que se haga en la proclamación del mensaje de amonestación a un mundo que muere en la impiedad. Estudiad la forma de ser económicos, reduciendo vuestros gastos personales a cifras mínimas. Las necesidades de la causa de Dios demandan nuestra ayuda por doquiera. Quizá vea Dios que estáis fomentando el orgullo. Quizá juzgue necesario quitaros bendiciones que, en vez de aprovechar, las habéis usado para la complacencia del orgullo egoísta... 1MS 101.3