El Evangelismo

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Escuela urbana de evangelismo

Poniendo el fundamento del servicio—Antes que una persona esté preparada para llegar a ser un maestro de la verdad para los que yacen en las tinieblas, primeramente debe aprender... Cuandoquiera haya de llevarse a cabo en un lugar importante una serie de reuniones especiales de evangelización, debería establecerse un sistema de trabajo bien ordenado, de modo que los que quieran ser colportores y los que puedan dar estudios bíblicos a las familias, puedan recibir la instrucción necesaria... Ev 83.2

En conexión con nuestras misiones deberían funcionar escuelas de instrucción práctica para los que están por ir al campo como misioneros. Estos deberían sentir la necesidad de ser aprendices para trabajar por la conversión de las almas. El trabajo en estas escuelas debería ser variado. El estudio de la Biblia debería ser de importancia vital, y al mismo tiempo debería haber una preparación sistemática de la mente y la conducta, para que aprendan a aproximarse a la gente en la mejor forma posible. Todos deberían saber trabajar con tacto y cortesía, y con el espíritu de Cristo.—The Review and Herald, 14 de junio de 1887. Ev 83.3

La preparación de obreros durante las series de conferencias—Es más fácil llevar a cabo una obra bien equilibrada en las ciudades cuando se da un curso bíblico para preparar obreros mientras se celebran reuniones públicas. Relacionados con este curso, escuela o misión urbana, debe haber obreros de experiencia, de profunda comprensión espiritual, que puedan dar a los obreros bíblicos instrucción diaria, y que puedan también unirse de todo corazón en el esfuerzo público general. A medida que los hombres y mujeres se conviertan a la verdad, los que dirigen la misión deben, con mucha oración, mostrar a estos nuevos conversos cómo experimentar el poder de la verdad en el corazón. Una misión tal, si es dirigida por quienes sepan administrarla sabiamente, será una luz que resplandecerá en lugar oscuro.—Obreros Evangélicos, 377, 378 (1915). Ev 83.4

La escuela de instrucción práctica en acción—Los esposos Haskell han alquilado una casa en uno de los mejores barrios de la ciudad, y han reunido en torno de ellos a una familia de colaboradores, los que día a día salen a dar estudios bíblicos, a vender nuestras revistas y a llevar a cabo obra médica misionera. Durante la hora de culto, los obreros refieren sus experiencias. Los estudios bíblicos se dan regularmente en el hogar, y así los jóvenes y las señoritas relacionados con la misión reciben una instrucción práctica cabal en el arte de dar estudios bíblicos y de vender nuestras publicaciones. El Señor ha bendecido su trabajo, y como resultado una cantidad de personas ha abrazado la verdad y muchas otras están profundamente interesadas... Ev 84.1

Una obra similar a ésta debería llevarse a cabo en muchas ciudades. Los jóvenes que salen a trabajar en esas ciudades deberían estar bajo la dirección de dirigentes experimentados y consagrados. A estos obreros hay que proporcionarles un buen hogar donde puedan recibir una instrucción completa.—The Review and Herald, 7 de septiembre de 1905. Ev 84.2

En relación con un obrero experimentado—Dios pide ministros, obreros bíblicos y colportores. Salgan nuestros jóvenes y señoritas como evangelistas y obreros bíblicos, en compañía de un obrero experimentado que pueda mostrarles cómo trabajar con éxito.—Manuscrito 71, 1903. Ev 84.3

El método de preparación que usó Jesús—En su asociación con el Maestro, los discípulos obtuvieron una preparación práctica para la obra misionera. Vieron cómo él presentaba la verdad y cómo trataba las situaciones intrincadas que surgían en su ministerio. Fueron testigos de su acción sanadora dondequiera que él iba; le oyeron predicar el Evangelio a los pobres. En nuestros días todos deberían aprender por el estudio de su vida, sus métodos de trabajo.—Carta 208a, 1902. Ev 84.4

La preparación adecuada multiplica la eficiencia—Un obrero que se ha estado preparando y educando para la obra, que es dirigido por el Espíritu de Cristo, llevará a cabo mucho más que diez obreros que salen a trabajar deficientes en su conocimiento y débiles en su fe. Uno que trabaje en armonía con el consejo de Dios y en unidad con sus hermanos, será mucho más eficiente para hacer el bien que diez que no comprendan la necesidad de depender de Dios y de actuar en armonía con el plan general de la obra.—The Review and Herald, 29 de mayo de 1888. Ev 84.5

El centro de preparación y de atención de las personas interesadas—Después que una comunidad ha sido conmovida por una reunión de reavivamiento bien organizada, ¿deberían los obreros levantar el campamento para asistir a otra serie de reuniones dejando que se deshaga la obra comenzada? Yo digo: Dividid a los obreros de modo que algunos se queden para dar estudios bíblicos, para colportar y vender folletos. Establézcase un hogar como base misionera para preparar obreros educándolos en todos los aspectos de la obra. Este plan de acción no dejará que la obra se deshaga. Las buenas impresiones que los mensajeros de Dios han hecho en los corazones y las mentes no se perderán. Ev 85.1

Este trabajo de casa en casa, en busca de las almas, de las ovejas perdidas, es la obra más esencial que pueda realizarse. Setenta y cinco personas han sido organizadas como iglesia en -----. Damos gracias a Dios por esto. Cincuenta de ellas han abrazado la verdad desde que se llevaron a cabo las reuniones de reavivamiento.—Carta 137, 1898. Ev 85.2