El Evangelismo

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Permitamos que mas de uno trabaje*

Diversos dones combinados—En nuestra asociación mutua debemos recordar que no todos tienen los mismos talentos ni la misma disposición. Los obreros difieren en sus planes y sus ideas. Se necesitan diversos dones combinados para el éxito de la obra. Recordemos que algunos pueden llenar ciertas posiciones con más éxito que otros. El obrero que ha recibido tacto y habilidad que lo capacitan para desempeñarse en un aspecto especial de la obra, no debería culpar a los demás por no ser capaces de hacer lo que él tal vez puede hacer fácilmente. ¿No hay otras cosas que sus compañeros de trabajo pueden hacer con mucho más éxito que él? Ev 80.3

Los diversos talentos que el Señor ha confiado a sus servidores son esenciales en su obra. Las diferentes partes de la obra deben unirse, pieza por pieza, para constituir una totalidad. Las partes de un edificio no son todas iguales, y tampoco son hechas por el mismo proceso. Las fases de la obra de Dios no son todas iguales, y tampoco deben llevarse a cabo exactamente en la misma forma.—Carta 116, 1903. Ev 80.4

Los dones de una sola persona son insuficientes—No piense ninguna persona que únicamente sus dones son suficientes para la obra de Dios; que sólo él puede llevar a cabo una serie de reuniones y dar perfección a la obra. Sus métodos pueden ser buenos, y sin embargo diversos dones son esenciales. La mente de una sola persona no debe moldear ni dar forma a la obra de acuerdo con sus ideas particulares. Para que la obra sea edificada con firmeza y simetría se requieren diversos dones y diferentes instrumentos, todos ellos bajo la dirección del Señor; él instruirá a los obreros de acuerdo con sus diversas aptitudes. La cooperación y la unidad son indispensables para constituir un todo armonioso en el que cada obrero cumpla la orden que Dios le ha encomendado, se desempeñe correctamente en su posición y supla la deficiencia de otro. Cuando se permite que un obrero trabaje solo, corre el peligro de pensar que su talento es suficiente para constituir un todo bien equilibrado. Ev 80.5

Cuando hay unión entre los obreros, éstos tienen la oportunidad de consultarse mutuamente, de orar juntos y de colaborar en el trabajo. Nadie debería pensar que no puede unirse con sus hermanos porque éstos no trabajan exactamente en la misma especialidad que ellos.—Special Testimonies, Series A 7:14, 15 (1874). Ev 81.1

Donde uno es débil el otro debe ser fuerte—El Señor obra en ministros que tienen diversas aptitudes para que nutran a la grey con alimento apropiado para ella. Estos revelarán la verdad en asuntos que sus hermanos en la obra no consideran esenciales. Si la obra de ministrar a la grey se dejase enteramente a cargo de un solo hombre, los resultados serían deficientes. El Señor, en su providencia envía a varios obreros. Uno es fuerte en un aspecto esencial en que otro es débil.—Manuscrito 21, 1894. Ev 81.2

No se pongan trabas a las ruedas—Hay algunas mentes que no crecen al mismo ritmo de la obra, sino que permiten que la obra los deje muy atrás en su desarrollo... Los que no disciernen las crecientes exigencias de la obra ni se adaptan a ella, no deberían poner trabas a las ruedas entorpeciendo de este modo el progreso de otros.—Carta 45, 1889. Ev 81.3

Hay que mejorar los métodos—No debe haber reglas fijas. Nuestra obra es progresiva, por lo tanto hay que dejar lugar para que los métodos sean mejorados. Sin embargo, bajo la dirección del Espíritu Santo, la unidad debe ser preservada y será preservada.—The Review and Herald, 23 de julio de 1895. Ev 81.4

Métodos diferentes de los que se usaron en el pasado—Se concebirán nuevos medios para alcanzar los corazones. En esta obra se utilizarán algunos métodos que serán diferentes de los empleados en el pasado, pero ninguna persona, a causa de esto, bloquee el camino mediante la crítica.—The Review and Herald, 30 de septiembre de 1902. Ev 81.5

Nueva vida en métodos antiguos—Se necesitan hombres que oren a Dios pidiendo sabiduría, y que, bajo la dirección de Dios, puedan infundir nueva vida en los antiguos métodos de trabajo y que puedan inventar nuevos planes y nuevos métodos para despertar el interés de los miembros de la iglesia y para alcanzar a los hombres y las mujeres de este mundo.—Manuscrito 117, 1907. Ev 81.6

Limitando el poder de Dios mediante planes estrechos—Los planes que convierten a un solo hombre en el centro y el modelo, no pueden ser llevados a cabo ni por su creador ni por otra persona. No es éste el modo como Dios trabaja... Cuando una persona piensa que su mente debe determinar los grandes lineamientos en la obra de Dios, que sus habilidades deben realizar la obra más importante, está limitando el poder de Dios para llevar a cabo sus propósitos en este mundo. Ev 82.1

Dios necesita hombres y mujeres que trabajen con la sencillez de Cristo para llevar el conocimiento de la verdad a los que necesitan su poder convertidor. Pero cuando se establece una línea precisa que debe ser seguida por los obreros en sus esfuerzos por proclamar el mensaje, se pone un límite a la utilidad de un gran número de obreros.—Carta 404, 1907. Ev 82.2

Evítese la rutina—Los obreros de Dios deben esforzarse por llegar a ser hombres multifacéticos; es decir, deben tratar de tener una amplitud de carácter, y no ser hombres unilaterales, acostumbrados a trabajar en una sola forma, que entren en un surco y sean incapaces de ver y sentir que sus palabras y su defensa de la verdad deben variar con la clase de gente entre la que se encuentren, y con la circunstancias que deban enfrentar.—Carta 12, 1887. Ev 82.3

El método debe ser determinado por la clase de gente—No olvidemos que deben emplearse métodos diferentes para salvar a personas que son distintas.—The Review and Herald, 14 de abril de 1903. Ev 82.4

Ud. tiene un campo duro en el cual trabajar, pero el Evangelio es poder de Dios. Las clases de gente que Ud. encuentre, le harán decidir la forma en que la obra debería realizarse.—Carta 97a, 1901. Ev 82.5

No hay que destruir la obra de otra persona—Recordad que somos obreros juntamente con Dios. Dios es el promotor todopoderoso y eficaz. Sus servidores son sus instrumentos. Estos no deben separarse para trabajar cada uno de acuerdo con sus propias ideas. Deben trabajar en armonía y tratarse con bondad, cortesía y fraternidad, con mutuas manifestaciones de amor. No debe existir la crítica descomedida ni la destrucción de la obra de otra persona. Juntos han de impulsar la obra hacia adelante.—The Review and Herald, 11 de diciembre de 1900. Ev 82.6

Una advertencia a los obreros experimentados—Se me ha pedido que diga a mis hermanos de edad que anden en humildad con Dios. No seáis acusadores de los hermanos. Debéis llevar a cabo la obra que os ha sido asignada, bajo la dirección del Dios de Israel. La tendencia a la crítica es el peligro más grande que afrontan muchos. Los hermanos a quienes os sentís tentados a criticar son llamados a llevar responsabilidades que posiblemente vosotros no podéis soportar; pero podéis ser sus ayudadores. Podéis prestar un gran servicio a la causa si queréis hacerlo, utilizando vuestra experiencia adquirida en el pasado en relación con el trabajo de otros. El Señor no ha encomendado a ninguno de vosotros la tarea de corregir y censurar a vuestros hermanos... Ev 82.7

Avanzad con vuestros hermanos en el conocimiento del Señor. Simpatizad con los que llevan cargas pesadas, y animadlos cuando quiera que podáis hacerlo. Vuestras voces deben escucharse hablando en unidad y no en disensión.—Carta 204, 1907. Ev 83.1