Consejos Sobre la Obra de la Escuela Sabatica

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Merece un largo servicio

La escuela sabática debe ser un lugar donde se busquen las joyas de la verdad, se las rescate de los errores que las rodean y se las coloque en su debida disposición y su verdadero orden en el marco del Evangelio. Preciosas joyas de verdad, perdidas de vista durante mucho tiempo, han de ser ahora devueltas a los hijos de Dios. Los temas de la justificación por la fe y la justicia de Cristo deberían ser presentados en nuestras escuelas, a fin de que los jóvenes y niños puedan comprender estos asuntos importantes, y los maestros y alumnos conozcan el camino de la salvación. Algunos principios sagrados y eternos relacionados con el plan de salvación han estado durante mucho tiempo perdidos de vista, pero deben ser devueltos a su debido lugar en el plan de salvación; deben hacerse aparecer en su luz celestial y debe conseguirse que penetren las tinieblas morales con que está cubierto el mundo. COES 12.2

Presten atención los jóvenes a las palabras de Salomón: “Fiate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia.” Anden mansa, piadosa y cuidadosamente delante del Señor, dependiendo de él continuamente, y al mismo tiempo ejerciendo todas sus facultades, aprovechando todas sus oportunidades, confiando en lo que el Señor puede hacer por medio de sus aptitudes consagradas. Inquieran a cada paso: “¿Es éste el camino del Señor?” La humildad es característica de los que poseen sabiduría verdadera, y no importa cuál sea el desarrollo que hayan alcanzado, no confiarán en sí mismos, ni serán jactanciosos. COES 13.1

El Señor llama a los hombres y mujeres jóvenes a prepararse para pasar la vida entera trabajando fervientemente en la obra de la escuela sabática. Los esfuerzos espasmódicos no servirán para hacer mucho bien, ni para haceros obreros que tengan buen éxito en la causa de Dios. Por la paciente perseverancia en el bien hacer, habéis de llegar a ser colaboradores de Dios. Tenéis que consideraros jornaleros de Dios. Sed diligentes en vuestro trabajo durante un día, y ved que no hagáis sendas torcidas para vuestros pies, para que lo que es cojo no se descamine de la senda de la rectitud por causa de vuestras malas acciones.—Testimonies on Sabbath-School Work 52, 53. COES 13.2