Consejos para la Iglesia

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Los privilegios de la relación matrimonial

Los que profesan ser cristianos deben considerar debidamente el resultado de todo privilegio de la relación matrimonial, y los principios santificados deben ser la base de toda acción. En muchos casos los padres han abusado de sus privilegios matrimoniales, y al ceder a sus pasiones animales las han fortalecido. CPI 238.2

[En otra ocasión la Sra. White habla del “carácter privado y de los privilegios de la relación familiar”; véase Testimonies for the Church 2:90.] CPI 238.3

Llevar a los excesos lo legítimo constituye un grave pecado. CPI 238.4

Muchos padres no obtienen el conocimiento que debieran tener en la vida matrimonial. No se cuidan de manera que Satanás no les saque ventaja ni domine su mente y su vida. No ven que Dios requiere de ellos que se guarden de todo exceso en su vida matrimonial. Pero muy pocos consideran que es un deber religioso gobernar sus pasiones. Se han unido en matrimonio con el objeto de su elección, y por lo tanto, razonan que el matrimonio santifica la satisfacción de las pasiones más bajas. Aun hombres y mujeres que profesan piedad, dan rienda suelta a sus pasiones concupiscentes, y no piensan que Dios los tiene por responsables del desgaste de la energía vital que debilita su resistencia y enerva todo el organismo. CPI 238.5