Joyas de los Testimonios 2

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El abc de la educación

El trabajar la tierra es una de las mejores ocupaciones, que pone en actividad a los músculos y da reposo a la mente. El estudio en materia de agricultura debe ser el ABC de la educación dada en nuestras escuelas. Esta es precisamente la primera tarea que debiera iniciarse. Nuestras escuelas no debieran depender de productos importados en lo que se refiere a cereales, verduras y frutas, que tan esenciales son para la salud. Nuestros jóvenes deber ser instruídos en el desmonte de árboles y en la labranza de la tierra tanto como en las ramas literarias. Varios maestros debieran ser elegidos para vigilar a cierto número de alumnos en su trabajo y trabajar con ellos. De este modo los mismos maestros aprenderán a llevar responsabilidades como coadjutores. Los alumnos capaces debieran ser enseñados también a llevar responsabilidades y a ser colaboradores de los maestros. Todos debieran consultar juntos en cuanto a los mejores métodos de llevar adelante el trabajo.... 2JT 445.2

El ejercicio que enseña a la mano a ser útil y disciplina al joven para llevar la parte que le toca de las cargas de la vida, proporciona fuerza física y desarrolla cada facultad. Todos debieran buscar algo que hacer que sea beneficioso para sí mismos y para otros. Dios ordenó el trabajo como una bendición y solamente el obrero diligente halla la verdadera gloria y gozo de la vida. 2JT 446.1

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El cerebro y los músculos deben utilizarse proporcionalmente si se quiere conservar la salud y el vigor. Los jóvenes pueden entonces aportar al estudio de la Palabra de Dios una percepción sana y nervios bien equilibrados. Tendrán pensamientos saludables y podrán retener las cosas preciosas deducidas de la Palabra. Se asimilarán sus verdades y como resultado tendrán fuerza intelectual para discernir lo que es verdad. Luego, según la ocasión lo requiera, podrán dar, con mansedumbre y temor, a todo aquel que lo demande, razón de la esperanza que hay en ellos. 2JT 446.2